domingo, 19 de febrero de 2017

On Body and Soul es la gran ganadora de la Berlinale

La película húngara On Body and Soul, de Ildikó Enyedi, ha conseguido el Oso de Oro como mejor película de la Berlinale. la lista completa de ganadores AQUÍ
Fuente/Autor:

martes, 14 de febrero de 2017

Cuenta conmigo


Cuenta conmigo / Stand by Me de Rob Reiner basada en la novela de Stephen King. Protagonizada por Whil Wheaton, River Phoenix, Corey Feldman, Jerry O´Connell, Kiefer Sutherland, John Cusack y Richard Dreyfuss. Columbia Pictures 1986. 100 min. Drama-Aventura. 
Son los años 50 y la vida de cuatro chicos muy diferentes cambiará cuando decidan lanzarse a la aventura de sus vidas… cada uno explorará su propia existencia y descubrirá lo más preciado que puede tenerse a tan corta edad; el tesoro de la amistad. 
Para mí un hermoso filme, uno de mis favoritos de Rob Reiner, el cual no debe confundirse con una simple película adolescente; ya que es eso y mucho más. La historia nos lleva a los años 50 donde en un pequeño pueblo de Estados Unidos viven cuatro amigos que entran en la segunda edad más importante: la adolescencia. Cada uno tiene su personalidad definida y su historia particular; esta Gordie Lachance (Whill Wheaton), el líder del grupo tranquilo y amistoso pero con el trauma de haber perdido a su hermano mayor (John Cusack ); él piensa incluso que debió morir en vez de su hermano ya que era el favorito de sus padres; está Chris Chambers (River Phoenix) el cual viene de una familia conflictiva, lo que lo hace un experto en resolver problemas y mediar en disputas; aun así, él también vive también su propio trauma personal; Vern Tessio (Jerry O´connell) el gordito del grupo siempre blanco de bromas y todo un lamento ambulante; y Teddy Duchamp (Corey Feldman), el más alocado e incorregible del grupo. Todo ocurre de manera típica para la época y para el pequeño universo donde viven hasta que escuchan que un niño aparentemente fue atropellado por el tren que pasa por las afueras del pueblo y que su cuerpo esta desaparecido. Ellos deciden realizar la heroica e ingenua misión de rescatar el cuerpo de dicho niño como siempre sin medir los peligros y las consecuencias de dicha empresa. En medio de ser casi alcanzados por el mismo tren que mato al niño que buscan, ser atacados por sanguijuelas, morirse de frio en la noche; eso sin contar el enfrentarse al matón adolescente del pueblo, Ace Merryl (Kiefer Sutherland), y pelear entre sí. 
Ellos reflexionarán sobre sus vidas pasadas presentes y futuras… y se darán cuenta que un buen amigo es algo que no cualquiera se da el lujo de tener. Definitivamente la aventura que todos vivimos alguna vez, no con trenes y sanguijuelas pero sí con nuestros verdaderos amigos. 
El filme está basado en la novela The Body de Stephen King, la cual se basa en su propia infancia transcurrida en esa época tan maravillosa de ser joven, de hecho el personaje del escritor quien narra la historia (Richard Dreyfuss) es él mismo. 
Cada uno de los protagonistas hizo posteriormente producciones relevantes en la pantalla pero lamentablemente en la actualidad son poco conocidos: Will Wheaton se incorporó a la serie de televisión Star Trek The Next Generation hasta alcanzar la edad adulta para luego desaparecer casi por completo; River Phoenix se destacó como joven promesa en Hollywood hasta su muerte por sobredosis de drogas siendo aún muy joven; Corey Feldman fue el niño y adolescente favorito del cine hasta llegar a la edad adulta también con poca visibilidad; películas como Los muchachos perdidos, Gremlins, Sin permiso para conducir y The Burbs entre otras lo convirtieron en ídolo juvenil por muchos años; Jerry O´Connell protagonizó la serie juvenil de ciencia ficción Mi identidad secreta, la longeva Sliders y la policiaca estilo CSI, Crossing Jordan. También se destacan los jóvenes para la época John Cusack y Kiefer Sutherland este último tal vez sea el más exitoso en épocas recientes debido a que es el protagonista y productor de la serie 24. En fin una película para toda la familia y todas las amistades.
Autor: 
LUIS STEELHEART 
Licenciado en Administración de Empresas. Ha participado en diferentes actividades de cine-foro principalmente en el Cine Club Charles Chaplin y en la Biblioteca Pública Pio Tamayo, además de realizar colaboraciones en diferentes actividades de cine en los lugares antes mencionados y otras instituciones como la Universidad Simón Rodríguez, el CIECA, la UPEL y el Liceo Lisandro Alvarado. Steelheart es un cinéfilo y coleccionista de artículos relacionados con el cine. 

El cine de mi colección es escrito por Luis Steelheart. Iribarren Films publica este espacio como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.

domingo, 12 de febrero de 2017

TAMARA fue premiada en el SBIFF


La película venezolana Tamara se alzó con el Nueva Vision Award for Spain/Latin America Cinema 2017 en el Santa Bárbara International Film Festival, celebrado en Santa Bárbara, California, Estados Unidos este sábado 11 de febrero. 
Fuente: 
Elia K.schneider  

miércoles, 8 de febrero de 2017

No hay museos para las películas


Uno de los primeros críticos y teóricos del cine, Ricciotto Canudo, estableció el concepto de séptimo arte en su obra Manifiesto de las siete artes escrita en 1911. Sin embargo, esa calificación que la mayoría de los amantes del cine defienden es, tal vez, un cuchillo para sus propias gargantas. Un cuchillo que en manos de algunos críticos de cine puede ser muy peligroso. 
Desde la existencia del cine se han producido un sinnúmero de películas en todo el mundo pero comparativamente un número muy reducido son realmente consideradas obras de arte. Octavio Getino, realizador de cine y televisión, expresó: «Convengamos que el cine es, antes que nada, un poderoso medio de comunicación social, aunque por sus características peculiares, puede también convertirse, aunque sólo a veces, en medio de expresión artística, según los valores estéticos que aparezcan en algunas de sus realizaciones. En este sentido, la calificación generalizada que se le ha otorgado como “séptimo arte” al cine en general, reviste un tono más presuntuoso y “marketinero” que real». En tal sentido, veo como un error que algunos críticos de cine actúen como críticos de arte porque no todas las películas son obras de arte. 
Pareciera que algunos  ̶  repito: algunos  ̶  de los llamados críticos de cine van a ver una película esperando encontrar el primer plano fallido para relatar la crónica policial de un crimen cuya víctima es el filme. Víctima que tiene dolientes y que solo fue al encuentro amistoso con el público. 
Pienso que el crítico tiene un compromiso con el desarrollo de la cultura cinematográfica y lejos está de cumplir una función educativa si actúa con prejuicio, sesgo y apasionamiento. Se convierte, en ese caso, en lo que catalogaron al mismísimo Truffaut  en su momento, un «sepulturero del cine». 
Cada película se produce dentro de un entorno muy particular que la hace única. Es un esfuerzo colectivo que con mucho o poco talento, con muchos o pocos recursos, trata de darle forma a una historia en imágenes y sonido. Por lo tanto, un crítico no solo debería ver lo que se proyecta en pantalla sino lo que está detrás de ella. Una buena crítica, creo, debería indagar en el filme y ofrecerle al espectador las directrices para evaluarlo en su justa medida. Debe darle la oportunidad al público de apreciar una película en todo su contexto. A fin de cuentas, el espectador es el único con derecho a decir me gusta o no me gusta. 
Además, el cine engloba toda la actividad cinematográfica y una película es solo el resultado de esa actividad. Conocer cómo se desarrolla esa actividad permitirá comprender el resultado, porque si no estaríamos hablando de «críticos de películas», de los cuales hay montones en Internet. 
Finalmente, y como dice Carlos Zahumenszky, editor de gizmodo: «El cine es una cuestión de expectativas, y las críticas de cine son la mejor manera de destrozarlas».
Autor:
Guillermo Chávez

Fuera de foco es escrito por Guillermo Chávez. Iribarren Films publica este espacio como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.

A CORTO PLAZO ya tiene su selección de cortos venezolanos


Cortesía de SCAC-Ambassade de France
De los 65 proyectos recibidos en la fecha de la clausura de la convocatoria del concurso, se han escogido 9 cortometrajes que definen el talento y la diversidad de la producción del cortometraje venezolano actual.
La selección oficial será exhibida íntegramente por la Cinemateca Nacional y la Universidad Central de Venezuela en el marco del 4to Festival franco-venezolano de cortometrajes A CORTO PLAZO que tendrá lugar del 15 al 23 de febrero en Caracas y también en otras fechas en varias ciudades de Venezuela. Puede consultar la selección y la programación completa en cinefrances.net
Fuente/Autor:
SCAC-Ambassade de France
www.cinefrances.net

sábado, 4 de febrero de 2017

Tarde para la ira recibe el Goya como mejor película


La ópera prima de Raúl Arévalo logra el premio a la mejor película en la 31 edición de los Premios Goya. Por su parte, Juan Antonio Bayona se lleva el Goya por la mejor dirección en Un monstruo viene a verme, que consigue nueve premios. Y la mejor película iberoamericana escocida por la Academia fue El ciudadano ilustre (Argentina) de Gaston Duprat y Mariano Cohn.  Los detalles y la lista completa de ganadores a través de Premios Goya
Fuente/Autor:
Premios Goya
https://twitter.com/PremiosGoya/status/828054893671903233 

martes, 31 de enero de 2017

La primera persona en hacer un cine narrativo fue una mujer



Alice Guy Blaché (Saint-Mandé, 1873 – Nueva Jersey, 1968), este nombre que a pocos les debe sonar, se refiere a una de las figuras clave en la historia del cine debido a que ya es un hecho histórico constatado que fue ella, y no Méliès, la primera persona en hacer un cine narrativo y definitivamente, ser en ese sentido la primera persona cineasta en hacer cine profesional y vivir de ese oficio.


Este hecho histórico ha sido constatado hace menos de diez años, de ahí su desconocimiento actual. La historia situaba a Méliès como el primer director, no como el primer hombre director, esto se debió a que el historiador G. Sadoul tuvo que inventarse la subcategoría de «mujer directora» con la finalidad de reservar el título de «primer director» para un hombre. Alice Guy no solo fue la fundadora del cine como narración cultural y la primera persona que dirigió películas, sino que también llegó a competir en Hollywood como productora y directora independiente. A lo largo de su extensa filmografía (más de 600 películas) fue la primera en usar grabaciones con un gramáfono al tiempo de las imágenes, la primera en utilizar efectos especiales, usar la doble exposición del negativo, las técnicas de retoque, la cámara lenta y rápida, y el movimiento hacia atrás, así como tratar todos los géneros fílmicos pasando desde las parábolas religiosas hasta al género policíaco. Sus películas tenían un protagonismo masculino y femenino por igual, trató temas como las paradojas religiosas y culturales, fundó el género policíaco y creó el cine narrativo tal y como se conoce hoy el día. Los protagonistas eran burgueses pero incluía en sus películas personajes de todos los rangos sociales. Su primera película -y por tanto, la primera película de la historia del cine- fue El hada de los repollos (Le Fee aux Choux, 1896), luego destacan Barricadas, La dama tiene antojos, Nacimiento, vida y muerte de Cristo.



En 1913 escribió Woman's Place in Photoplay Production, en donde denunció la exclusión que estaban teniendo las mujeres en el mundo del cine paralela a la conversión del cine en un negocio rentable y medio de comunicación masivo por excelencia. En este texto, tal y como proclamó Riccioto Canudo en El Manifiesto de las Siete Artes, Guy consideró el cine como arte, el cine había dejado de ser el entretenimiento de los pobres para pasar a contar historias. 
En 1953 fue galardonada con la Legión de Honor por el gobierno francés. Cuatro años más tarde la Cinemateca Francesa le rindió un homenaje, pero más tarde la historiografía borró sus rastros siendo estos recuperados hace menos de diez años. 
Fuente/Autor: 
Wikipedia 
con cambios en el texto original 
bajo Licencia Creative Commons
Fuente/Video:
Randall Green 
Foto:
Alice Guy-Blaché portrait picture
Autor: 
Apeda Studio New York 
Dominio público 

sábado, 28 de enero de 2017

120 años: ¿Y qué celebramos hoy?


Después de 120 años es muy posible que por simple costumbre, tradición o bagaje cultural sepamos que el 28 de enero demos por hecho que se celebra el día del cine nacional en nuestro país, pero siempre vale la pena reflexionar sobre dicho asunto, reiteradamente con cada año que pasa y con la constancia que tendría un buen profesor de primaria, preguntarnos honestamente… ¿Qué es lo que estamos celebrando? 
Especialmente hoy en día es esencial que nos hagamos dicha pregunta cuando estamos ante semejante contexto histórico, social, político y económico (da igual la naturaleza del asunto o como le quieran llamar) especialmente en un país donde para empezar; nunca se ha establecido una llamada «industria cinematográfica». Hacer cine en Venezuela hoy en día podría considerarse un privilegio, si es que no siempre pudo haberse considerado de esa forma. 
Más aun al día de hoy si se toma en cuenta que solamente el año pasado el promedio de espectadores de las producciones venezolanas presentó una caída de 28.000 personas y cada día que pasa son menos las producciones nacionales que reciben financiamiento del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía CNAC, teniendo como consecuencia directa mucha menor difusión de estas mismas producciones y por supuesto, mucho menos son viables los presupuestos de cualquier tipo de proyecto de índole cinematográfico, ya sea en cuanto a producción, formación, difusión o incluso investigación. 
Las mismas salas de cine, que muy poco tienen que ver con «la realización» de las películas y que todo su modelo negocio gira entorno a la proyección y a la venta de chucherías, se han visto en dificultades económicas desde el año pasado cuando en ninguna otra parte del mundo podría resultar un escenario siquiera imaginable; cortes eléctricos, aumento constante en las entradas y perdida de ganancias diarias, reiterando que esto solo es el escenario de las entidades con capital económico privado, no querrán saber el drama por el que pasan diariamente salas alternativas donde se ve exclusivamente cine independiente o de autor. 
Nuestro país está en crisis, ergo, nuestras escuelas de cine están en crisis, las productoras de cine están en crisis, las salas de cine están en crisis, los cineastas están en crisis… pero de todas las dificultades que tenemos y de las que seguramente vendrán, quizás la más peligrosa de todas a las que podría enfrentarse cualquier participe del cine nacional hoy en día es estar trabajando y haciendo algo por un público que es incapaz de reconocer su propio cine. 
¿Cuántos directores de toda la historia del cine de nuestro país puede llegar a citar un venezolano promedio? ¿Qué cantidad de películas hechas y producidas en el territorio nacional podrá decir que ha visto en toda su vida? Más interesante todavía seria luego preguntar… ¿Cuántas será capaz de recordar con aprecio?, ¿a cuántos amigos, familiares o desconocidos en la calle nos atreveríamos a hacerle esas preguntas para obtener una respuesta favorable? 
Este desconocimiento podría no significar mucho si habláramos de un territorio con una filmografía de dos películas por cada tres o cuatro años…pero la verdad es que en nuestro pequeño pedazo de tierra en solo tres o cuatro décadas se han hecho decenas de películas anuales, a veces con momentos muy malos donde se estrenan menos de nueve o seis, otros momentos muy buenos con casi treinta y quizás un punto intermedio entre diez o quince de manera constante, en fin, es una filmografía que existe, está ahí claramente, pero ¿realmente la conocemos? 
¿Pueden las nuevas generaciones reconocer nombres del calibre de Román Chalbaud, Clemente de La Cerda, Mauricio Walerstein? (El tercero era mexicano de nacimiento, pero se le quiere igual) ¿Podrán distinguir entre los «clásicos» o algunas de las obras de referencia como La Boda de Thaelman Urguelles, Oriana de Fina Torres, Jericó de Luis Alberto Lamata o Golpes a mi puerta de Alejandro Saderman?, solo por mencionar algunas... 
¿Qué hay de aquellos otros héroes en la historia de nuestro cine? Sin atreverse a decir que están «olvidados», y sin embargo; ¿podrán reconocer y recordar todos con el respeto que se merece a Margot Benacerraf por haber hecho Araya? ¿Le sonará a alguien el nombre de Carlos Rebolledo como antecedente clave para la fundación de la Escuela de Medios Audiovisuales de Mérida?¿Pueden los «guaros» hablar de Amábilis Cordero y reconocerlo como un pionero del cine? ¿Podrán hablar de la vida del director de Los Milagros de La Divina Pastora con la suficiente propiedad y orgullo? ¿Cuántas veces hemos leído o siquiera hemos escuchado algunos de estos nombres? 
¿Qué de un tal Manuel Trujillo Durán que un 28 de enero de 1987 hizo la primera proyección (que se encuentre registrada) en Maracaibo de las primeras películas nacionales llamadas Un célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa y Muchachos bañándose en la laguna de Maracaibo? Coincidencia no es que esta celebración sea pues, un 28 de enero… ¿Podemos de verdad hacer colectivamente honor a esta fecha? 
Quizás exista gente que aún recuerde algunos de esos nombres, sobre todo si se vivió en la llamada «época dorada del cine venezolano» en los ochenta… ¿pero cuánto tiempo ha pasado ya de eso? No basta solo con conocer los clásicos, después de todo, se ha seguido haciendo cine venezolano, ¿estará alguno de esos seguidores del cine nacional de antaño al tanto del reconocimiento que este tiene actualmente? 
En menos de cinco años nuestro cine ha sido galardonado con algunos de los premios más importantes a nivel mundial; Pelo Malo de Mariana Rondón gana la Concha de Oro en San Sebastián en el 2013, Azul y no tan rosa de Miguel Ferrari gana en los Goya como la mejor película iberoamericana en el 2014, más recientemente, Desde Allá de Lorenzo Vigas gana el León de Oro en el Festival de Venecia en el 2015, que cabe destacar es uno de los más antiguos festivales de cine del mundo y que hasta ahora, ninguna película de América Latina había podido llevarse tan prestigiado premio. 
Pero eso no es todo… El Amparo de Rober Calzadilla y La Soledad de Jorge Thielen, cuyas fechas de estreno se encuentran aún por definir dentro del territorio nacional, todavía están acumulando nominaciones en festivales extranjeros. Pero no tenemos que hablar solo de los largometrajes, existen trabajos de estudiantes de cine o incluso recién egresados con un material bastante interesante rodando por ahí nacional e internacionalmente… 
¿Qué hay de aquellos jóvenes cineastas que aún no han realizado óperas primas pero que sus cortos ya han sido reconocidos dentro de plataformas como el Festival de Cannes? ¿Podremos hablar con propiedad de los trabajos de quizás Michael Labarca, María Gracia Saveedra o Héctor Silva Nuñez de aquí a unos años? ¿Se han preocupado los medios de comunicación o el ciudadano promedio por conocerlos a ellos junto a toda una nueva generación de talento emergente que está en todas partes del interior del país y que ha decidido hacer películas aun sin tener todos los recursos a su disposición? 
¿Sabemos acaso el esfuerzo que implica hacer una película?, esto no es un llamado de atención por más que pueda parecerlo; es un recordatorio de que el cine siempre ha sido y será muchas veces un trabajo arduo, constante y difícil, al que se le han venido miles de dificultades en todas sus épocas, ha llevado años y décadas de esfuerzo representar una visión particular de nuestro país, exponer una realidad o quizás un simple reflejo de nosotros mismos. 
Obviamente, no debemos dejarnos engañar jamás por las pasiones o por nuestro propio criterio, jamás decir que algo que nos parece malo es bueno, pero esto no justifica que no podamos informarnos para formar una parte decisiva en el debate, no debemos apartarnos sino al contrario, existe un espacio para reclamar lo que nos gusta y por supuesto, enfocarnos en hacer algo para mejorar, al final todos somos parte de él, todos tenemos una responsabilidad con él cine; todos los cineastas, distribuidores, difusores, investigadores, docentes, estudiantes, ciudadanos, venezolanos en general…nosotros también somos responsables de nuestro cine. Toda acción muy bien sea pequeña o grande puede servir a nuestro cine, ya sea educándose sobre él, ayudando a su restauración, protegiendo con el necesario respeto a lo que estuvo antes de nosotros o muy bien quizás preocuparse por lo que se está haciendo y lo que vendrá en el futuro. Tenemos todos que llegar a un consenso en el que él beneficiado no sea solo un determinado sector del cine, sino que el beneficiado sea el medio en sí. 
De alguna u otra forma todos tenemos que hacer algún tipo de contribución al cine. Por más de que esto suene a un reproche no se puede escapar de la realidad, siempre existirá una necesidad fundamental para que este trabajo continúe funcionando. Independientemente si es una producción privada o del estado, la única forma de que se siga haciendo cine en Venezuela es que este sea visto, existiendo o no una crisis, y forme parte de nuestra identidad cuidarlo correctamente de la forma que sea. Incluso algo tan sencillo como visualizar mínimo tres o cuatro películas nacionales al año… podría ser un buen comienzo. 
El simple hecho de ver una película venezolana el día de su estreno puede considerarse una contribución ciudadana para que siga existiendo un cine nacional, que con el tiempo cuando estas visitas casuales se vayan haciendo más frecuentes; entonces se podrá hablar, se podrá escoger y se podrá debatir con propiedad sobre la existencia o no de un cine de calidad en Venezuela. Pero mientras tanto… sigamos preguntándonos que tanto sabemos de él y lo mucho que estamos haciendo en su beneficio. 
Existe una pequeña frase que dice: «Un país sin cine es como una casa sin espejos» entonces vale la pena especialmente un día como hoy, preguntarse ¿cuántas veces nos hemos atrevido a ver ese espejo? Tenemos 120 años con ese espejo en la sala de la casa, ¿qué tanto hemos hecho entonces por cuidar de él?
Autor:
Luis Daniel De León

Comunicador social y estudiante de cine

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La Mirada de HAL es un espacio de opinión sobre cine. Iribarren Films, como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, ofrece este medio para el planteamiento y la discusión de ideas con relación al séptimo arte. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.

¡Celebremos!, porque son 120 años de vernos y reconocernos en la gran pantalla



El 11 de julio de 1896 se realiza la primera función de cine en Maracaibo. El aparato empleado fue el Vitascopio de Edison, el cual había sido adquirido por Luis Manuel Méndez en la ciudad de Nueva York. Méndez contrató a Manuel Trujillo Durán para que operara el mencionado aparato. Las primeras películas realizadas en Venezuela fueron Célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa, y Muchachos bañándose en la laguna de Maracaibo, ambas estrenadas el 28 de enero de 1897 en el Teatro Baralt de Maracaibo, y cuya realización se le atribuye al mismo Manuel Trujillo Durán. En este mismo año, otros pioneros del cine como Ricardo Rouffet y Carlos Ruiz Chapellín realizan algunos cortometrajes en la ciudad de Caracas. 
Sería en 1916 cuando Enrique Zimmerman realiza la primera película larga de ficción de la cual se tiene registro: La Dama de las Cayenas. Ocho años después, en 1924, se filma La Trepadora, adaptación de la novela homónima de Rómulo Gallegos. Hacia finales de los años 20, la actividad cinematográfica repunta cuando Juan Vicente Gómez instala los Laboratorios Nacionales del Ministerio de Obras Públicas en la ciudad de Maracay. Igualmente, en Barquisimeto, Amábilis Cordero funda los Estudios Cinematográficos Lara. Con la salida de diversos noticieros y revistas, el cine nacional comienza a verse regularmente en las pantallas del país.
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jueves, 26 de enero de 2017

Foro sobre la escritura de guiones se realiza en Lara


En el marco de la celebración que la Red de Cine de Lara ha programado para celebrar los 120 años de nuestra cinematografía, fue realizado un foro sobre la escritura de guiones donde participaron Isabel Caroto, Andrea Ríos y Bertha Fréitez, reconocidas especialistas de esta área en la región. La actividad se desarrolló en la Dirección de Cultura de la UCLA con participación de un número significativo de amantes del cine y se trataron aspectos relativos a este oficio desde la perspectiva y experiencia de estas tres guionistas venezolanas. Se analizó la posible influencia en el desarrollo de historias que implica la condición femenina, la verdadera situación del guionista en Venezuela, los fallos fundamentales que arrastran las nuevas generaciones de escritores, entre otros. 
La celebración continúa en los próximos días con proyecciones y cine-foros en distintos espacios de Lara. 
Texto/Foto: 
Guillermo Chávez