martes, 20 de septiembre de 2016

Francia presente en el Festival ELCO


Cortesía de SCAC-Ambassade de France
Francia será el país invitado en la sexta edición del Festival ELCO, entre Largos y Cortos de Oriente, con las proyecciones de 3 largometrajes. La presencia marcada del cine francés durante el festival es posible gracias a las gestiones de la Casa de Francia en Lechería, ante las autoridades del festival, y a la gestión de la Embajada de Francia para el préstamo de 3 películas emblemáticas de la cinematografía francesa de reciente creación: «Crónicas Diplomáticas» de Bertrand Tavernier, «9 Meses de Condena» de Albert Dupontel y «Los Recuerdos» de Jean-Paul Rouve. Puede consultar las películas AQUÍ
Fuente/Autor:
SCAC-Ambassade de France

domingo, 18 de septiembre de 2016

Niños de Lara y Yaracuy realizaron su primer cortometraje


Los jóvenes Alejandra y Alejandro Peña, Bárbara Crespo, Génesis Gil, Isabel Chirinos, María Aliscano, Paola Quintero, Rafael Rojas y Valeria Vásquez, fueron los participantes del taller de producción audiovisual TANA que se realizó en los espacios del Museo de Barquisimeto. 
Acompañados de sus padres y representantes los niños recibieron su certificado de manos de la facilitadora Lucy GonzálezMartín Urteaga, director del Museo de Barquisimeto
Estos pequeños bajo la conducción de González lograron producir un cortometraje titulado «Las Hormigas Invasoras» que puede ser visualizado AQUÍ

martes, 13 de septiembre de 2016

¿Para qué servirán los cines en un futuro?


Por Juan Antonio García Borrero
Cortesía de Cine Cubano, la pupila insomne 
Hace mucho tiempo que el cine ya no es líder del ocio en Cuba. Por eso cuando intentamos enseñarles a nuestros jóvenes estudiantes lo que la Historia del cine le ha aportado a la humanidad, muchos de ellos se muestran ajenos a nuestro entusiasmo. Esa generación ha visto mucho cine, pero ha ido poco al cine. Cuando hablo de cine como exlíder del ocio me refiero a la antigua práctica mediante la cual, la gente acostumbraba a salir de la casa para meterse en una sala oscura y compartir con muchos la fascinación ante una inmensa pantalla. Como dije antes, hoy la gente ve más películas y series que nunca, pero lo hace en la sala de su casa, o en la intimidad de su habitación. 
A juzgar por las investigaciones más serias, lo anterior parece una práctica cultural irreversible. ¿Significa eso que estarán condenadas a desaparecer esas salas colectivas donde otrora la gente creció mientras miraba las más disímiles historias? No lo creo. Tal vez lo que desaparezcan son las salas donde el espectador estaba condenado a participar de un modo más bien pasivo, observando desde su luneta lo que le contaban, pero es probable que ya estén sembradas las condiciones para que nazca un espectáculo cinematográfico en el que los nuevos públicos (nuestros estudiantes de ahora), tan habituados a lo interactivo, encuentren en las salas colectivas la mejor manera de completar los relatos que llegan a sus sentidos. 
Para imaginar un universo así, obviamente tendríamos que liberarnos de la tiranía conceptual que nos han impuesto los defensores del cine tomado en cuenta solo como arte. Esto no significa que dejemos a un lado los indiscutibles logros que han conseguido varios cineastas en el refinamiento del lenguaje cinematográfico. Esas obras maestras están allí, y seguirán inspirando a nuevos cineastas que tratarán de escapar de las fauces del mercado y el entretenimiento baladí. 
Pero una cosa es admitir la responsabilidad que tenemos como promotores y salvaguardas de ese legado cinematográfico, y otra cerrar los ojos ante un diagnóstico que parece afirmarnos que lo que hasta ahora hemos conocido por cine ha respondido en un inmenso por ciento de los casos, a lo comunicativo, no a lo artístico. Algo así nos comentaba Octavio Getino: 
«Convengamos que el cine es, antes que nada, un poderoso medio de comunicación social, aunque por sus características peculiares, puede también convertirse, aunque sólo a veces, en medio de expresión artística, según los valores estéticos que aparezcan en algunas de sus realizaciones. En este sentido, la calificación generalizada que se le ha otorgado como “séptimo arte” al cine en general, reviste un tono más presuntuoso y “marketinero” que real. Porque el cine puede producir inolvidables obras pertenecientes al campo del arte y la cultura universal, pero también, en la absoluta mayoría de los casos, películas sin ningún valor reconocible que rápidamente pasan al olvido. Sin hablar ya de la infinidad de producciones cinematográficas y audiovisuales que no están concebidas para su circulación en las salas de cine, sino destinadas a cumplir finalidades muy diversas en la educación y la capacitación, la divulgación cultural, la información documental, la propaganda ideológica o religiosa y la publicitación de industrias y servicios, o el entretenimiento». 
Es posible que si aceptásemos las consecuencias de ese diagnóstico con naturalidad, sin escandalizarnos, pudiéramos entender mucho mejor las necesidades de ese nuevo público que ve más películas que antes aunque va menos al cine. Y sobre la base de ese diagnóstico, podríamos construir agendas prácticas que nos permitan reconquistarlos para las salas. 
Desde luego, antes se necesita salir de la retórica más común para ensayar lo creativo, y poner los ejercicios de la imaginación a la altura de la nueva época. No hay que hacerle demasiado caso a los que hablan de una debacle en el gusto cinematográfico. Como apuntaba Arnorld Hauser, «el exagerado pesimismo respecto al presente es, la mayoría de las veces, sólo el otro lado de un juicio excesivamente favorable del pasado». Quizás no lo veamos con nuestros propios ojos, pero las nuevas salas cinematográficas seguirán siendo espacios donde se tejerán los más impensados sueños. 
Autor: 
Juan Antonio García Borrero 
Fuente: 
Cine Cubano, la pupila insomne
Foto: 
Beatriz Busaniche
Licencia Creative Commons
Fuente: 

martes, 6 de septiembre de 2016

Taller de desarrollo de proyectos de animación


Cortesía de Embajada de Francia / SCAC
Previsto del 25 al 28 de octubre, el taller dictado por dos profesionales franceses está especialmente diseñado para trabajar sobre 7 proyectos de cortometrajes de animación en proceso de desarrollo y cuyos autores busquen una guía para analizar y orientar sus proyectos. Dictado por Olivier Catherin, productor y docente en diferentes escuelas superiores de animación y gran promotor del cine de animación en Francia ante diversos foros, y Frederic Mège, guionista y realizador de animación en 2D y 3D. 
Para más información e inscripción visitar cinefrances.net
Fuente/Autor: 
Embajada de Francia / SCAC

lunes, 5 de septiembre de 2016

TANA en Barquisimeto


El Cine en Curso es una propuesta del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía CNAC que tiene varios años. Es una manera de llevar el cine a las comunidades a través de talleres integrales como el dirigido a niños, niñas y adolescentes (TANA). Es así como, nuevamente, se ofreció un TANA en los espacios del Museo de Barquisimeto con la facilitadora y realizadora audiovisual Lucy González.


Los jóvenes Alejandra y Alejandro Peña, Bárbara Crespo, Génesis Gil, Isabel Chirinos, María Aliscano, Paola Quintero, Rafael Rojas y Valeria Vásquez, fueron participantes de este taller y en el adquirieron las herramientas básicas para adentrarse en el fascinante mundo de la producción cinematográfica. Pasando por tres etapas como son la apreciación cinematográfica, donde visualizaron cortometrajes históricos y de vanguardia; producción o realización, donde se plantearon producir un cortometraje ideado por ellos mismos; y la etapa de posproducción, donde adquirieron las nociones básicas para la edición de video, estos jóvenes se llevaron un cúmulo de conocimientos para seguir adelante y trabajar en su propia experimentación con relación al cine.


Este taller tuvo una duración de 10 días muy activos con más de 40 horas académicas, donde gracias al apoyo del Museo de Barquisimeto, a través de su director Martín Urteaga, se pudo concretar la actividad. Los certificados se estarán entregando próximamente a los participantes y el producto audiovisual estará disponible para participar en festivales y muestras infantiles así como en todo espacio que lo solicite.
Imágenes Cortesía de:
Lucy González

sábado, 3 de septiembre de 2016

V Simposio Internacional Reflexión sobre Animación Cinematográfica


Cortesía de ESCINETV
La Escuela de Cine y Televisión ESCINETV presentará los días 9 y 10 de septiembre en el auditórium del edificio Cámara de Comercio de Caracas, el V Simposio Internacional Reflexión sobre Animación Cinematográfica. Estarán presentes la animadora argentina Nathalia Peluso, y virtualmente Walter Tournier de Uruguay, Esteban Azuela de México, y de Cuba, Ernesto Padrón Blanco con sus entrevistas grabadas para el simposio y la exhibición de sus largos y cortometrajes, en la sala del auditórium para el disfrute de todos.
Serán dos días de un doctorado en animación, ya que habrá intervenciones magistrales, de arte y de formación. 
La Escuela reinicia, con este evento, sus simposios de la década de los noventa que son sin dudas una actividad académica para el enriquecimiento profesional y personal. 
Más información a través de ESCINETV
Fuente: 
ESCINETV

viernes, 26 de agosto de 2016

Una película, una época


Me di cuenta en estos días que siempre ponemos algo constante y a la vez cambiante como referencia a alguna época de nuestra vida. Y casualmente, en una tertulia con amigos hice referencia a una película para responder a la pregunta: ¿qué hacíamos en 1990? Yo respondí; bueno, la gente iba a la recién inaugurada Café 90 y al cine a ver «Danza con Lobos». Esta maravillosa película de Kevin Costner hacía referencia a ese momento y esto me puso a pensar si hay películas ganadora del Óscar que sirvan como referencia en épocas determinadas. Creo que sí, al menos en mi caso, porque es cosa de todos los años. 
Recuerdo que no hace mucho había dejado de trabajar en una empresa, me habían dado las prestaciones y compré el DVD de «The Hurt Locker»», ganadora del Óscar de 2010 dirigida por Kathryn Bigelow, la cual le arrebato el premio a «Avatar»; no sé pero creo que ninguna de las dos me gustó para el Óscar de ese año. Ya por esa época era común y hasta obligatorio estar en una red social como Facebook y Twitter lo cual cambio la vida de toda una generación, permitiendo interactuar con amigos y personajes que serian muy difíciles de contactar en la vida real. Era el comienzo de un nueva era.
También viene a mi memoria cuando se estreno en 1993 «La Lista de Schindler», obra maestra de Steven Spielberg, alguno de mis amigos y vecinos adolescentes contaban lo emocionante e impactante de las crudas escenas: «viste como le tronaban la cabeza a esos prisioneros». Igualmente recuerdo que en 1993 fue la época del atentado de las torres gemelas con un camión bomba provocando la muerte de 6 personas, la película «Top Dog» protagonizada por el ídolo de las artes marciales Chuck Norris tuvo mal recibimiento ya que al comienzo de la misma ocurre un atentado similar; al parecer al público le dio un mal sabor de boca ver algo parecido en la pantalla grande. Esta película, una comedia de acción de la llamada «Clase B», había debutado en primer lugar de taquilla en su primera semana y decayó terriblemente. Era solo el comienzo de la terrible era del terrorismo que luego llegaría a su máxima expresión en septiembre del 2001. 
En 1998 estabas pendiente del mundial de fútbol Francia 98 o de la película «Titanic» que estaba en cartelera y por su extensa duración solo se presentaba en dos funciones, una muy temprano y otra muy tarde. La pude ver ya después de terminar las pasantías. Esquivé la posibilidad de verla en videocopia ya que era inevitable disfrutarla en el cine, al menos la primera vez. En cambio, me di un maratón para ver «Good Hill Hunting» con los, para entonces, poco conocidos Matt Damon y Ben Afleck, junto al ganador del Óscar Robin Williams. Este estupendo filme de Gus Van Sant le siguió de cerca a Titanic. No tengo que decir como cambiaron las cosas en nuestro país a partir de diciembre de 1998; parece increíble que ya hayan pasado casi 20 años. 
Si me voy más atrás, a los 80, recuerdo que «Amadeus», la espectacular película de Miloš Forman, duró bastante en las carteleras cinematográficas. Este filme de 1984 fue estrenado en el apogeo de la publicidad de discos de acetato y casetes, promocionados por las compañías Sonográfica y Sonorodven. Todavía no había llegado al país el famoso CD, y claro, no pude adquirir la fabulosa banda sonora de «Amadeus», ya que era algo muy intelectual para lo que bombardeaban los medios. Era la época de Turbo Hits o de la banda sonora de «Street of Fire», filme de Walter Hill ambientado en una época indefinida entre los 50 y 80. Confieso que «Amadeus» no fue de mi apetencia en esa época, tendría yo como 13 o 14 años y estaba más interesado en otros filmes, sin embargo, tuve que verla en una cinta de VHS copiada durante un compartir cinematográfico con mi familia. Había invitado a mi madre a que al menos la viera en TV y la dejó con muchas preguntas acerca del Requiem. 
Todo el mundo brincaba como Bill Murray con el tema de «Ghostbusters» y era necesario portar el casete en el Walkman o en reproductor portátil, el disco en el plato. Estaba reciente el viernes negro y el «uno por uno» permitió sacar de la oscuridad de los locales nocturnos a ídolos como Franco de Vita, Melissa, Ilan Chester y tantos otros. Ellos también participarían en bandas sonoras y hasta protagonizarían películas del cine venezolano como «Macho y Hembra» y «Anita Camacho» en el caso de Ilan, la famosa «Generación Halley» de Thaelman Urguelles donde Melissa canta y hace una aparición especial o «No hace falta decirlo» de Alejandro Padrón con la participación de Franco de Vita.
Era 1986, estaba en el liceo, y una de las primeras películas que fui a ver con un amigo fue Pelotón. Esta película, que lo tenía todo crítica, acción, drama y un joven y prometedor Charlie Sheen en la obra magna de Oliver Stone, podía complacer a todo público, adulto o adolescente, a pesar de la tendencia izquierdista de Stone está en mis favoritas y por supuesto la tengo en mi colección en formato Blue Ray. 
Recuerdo estar niño cuando estuvo de moda «Gente Corriente» de Robert Redford y haber leído una parodia en la revista Mad en español que era común en la época, era 1980, y después supe que este drama familiar había ganado el Óscar y se lo había arrebatado a la clásica de Scorsese «Toro Salvaje» dándole también el Óscar a Tymothy Hutton como mejor actor de reparto. 
En 1988 fui a ver «Rain Man», ese estupendo drama sobre el autismo con Dustin Hoffman y Tom Cruise que hizo ganar el Óscar a Hoffman que ya traía un equipaje de éxitos bastante particular desde la magnífica «El Graduado» pasando por «kramer vs. Kramer» otra ganadora del premio de la Academia a mejor película en 1979, año en que concluye la época maravillosa del disco y donde se escuchaba «El Caimán de Billos» como algo nuevo. Tom cruise venia de un bajón por la poco aclamada «Coctel» aunque debo decir que este filme me encanta, pero esa es otra historia. 
No puedo olvidar que en 1991 se estreno «El silencio de los inocentes», thriller de Jonathan Demme que ganó los Óscares principales. Igualmente, recuerdo haber corrido para ver «Forrest Gump» en 1994. Aunque la banda sonora de esta película contenía música de épocas pasadas, ya solo se podía conseguir en CD, el acetato había muerto, al menos aquí. Inspirado por la película salí del cine corriendo a otro cine a ver otra película «La Mascara». 
En fin, son muchas películas, muchas fechas, muchas referencias.  
Autor: 
Luis Steelheart 

Licenciado en Administración de Empresas. Ha participado en diferentes actividades de cine-foro principalmente en el Cine Club Charles Chaplin y en la Biblioteca Pública Pio Tamayo, además de realizar colaboraciones en diferentes actividades de cine en los lugares antes mencionados y otras instituciones como la Universidad Simón Rodríguez, el CIECA, la UPEL y el Liceo Lisandro Alvarado. Steelheart es un cinéfilo y coleccionista de artículos relacionados con el cine.


Para ver la edición número 10 de La Mirada de HAL pulse AQUÍ


La Mirada de HAL es un espacio de opinión sobre cine. Iribarren Films, como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, ofrece este medio para el planteamiento y la discusión de ideas con relación al séptimo arte. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.


viernes, 19 de agosto de 2016

EL AMPARO competirá en el Festival de San Sebastián

La selección de Horizontes Latinos, que se compone de largometrajes inéditos en España, producidos total o parcialmente en América Latina, consta de trece películas, de las cuales la mitad están vinculadas a anteriores ediciones del Festival de San Sebastián: cuatro participaron en Cine en Construcción 28 en San Sebastián (y una quinta en Toulouse 29), otra en el Foro de Coproducción de Europa-América Latina de 2013 y el corto de uno de los realizadores ganó el primer premio del Encuentro Internacional de Estudiantes de Cine el año pasado. Más detalles de esta información a través de FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN
Fuente/Autor: 
El Amparo Film (Facebook)
https://www.facebook.com/285436445152459/photos/a.286360821726688.1073741828.285436445152459/286360428393394/?type=3&theater
Festival de San Sebastián
http://www.sansebastianfestival.com/2016/noticias/1/5823/es

lunes, 15 de agosto de 2016

Emigrar de Venezuela para hacer cine

Una foto publicada por Clímax Magazine (@climaxmagazine) el

por Daniel Fermín
Cortesía de El estímulo
Jonathan Jakubowicz rodó «Hands of Stone» en Estados Unidos y Panamá; Joel Novoa Schneider hizo «Day of Reckoning» en Los Ángeles; Shariff Korver filmó en Holanda «Infiltrant» y Jorge Hernández Aldana realizó «Los herederos en México». Cada vez más venezolanos dirigen producciones lejos de su país. Más detalles sobre esta publicación a través de El Estímulo
Autor/Fuente:
Daniel Fermín
El estímulo / Climax