miércoles, 16 de mayo de 2018

Competencia oficial del Festival de Cine Venezolano



Del 3 al 6 de junio se realizará en la ciudad de Mérida la décima cuarta edición del Festival del Cine Venezolano y para este evento 20 largometrajes forman parte de la competencia oficial. 
El jurado está integrado por la actriz venezolana Marialejandra Martín, el director de cine Ignacio Castillo Cottin, la productora de cine Claudia Lepage, el analista de guion y distribuidor de cine Maurizio Libesratoscioli, y el fotográfo Vasco Szinetar, quienes tienen el compromiso de premiar estos largometrajes en un conjunto de renglones. 
Este año se le rendirá homenaje al promotor cultural y cinematográfico Luis Guillermo Villegas Barthell, el cineasta y artista plástico Oscar Molinari, el productor de cine José Sousa, el promotor cultural y académico Mauricio Navia, y al realizador Diego Rísquez.
Fuente/Autor: 
Humberto Sánchez

miércoles, 2 de mayo de 2018

LA OREJA TOMADA


«No basta con oír la música; además hay que verla».
Ígor Stravinski

La esforzada Tere Velázquez, alumna de teatro, repetía casi en automático: «Estoy despertando mis músculos para revivirlos y servirme de ellos», apostando toda su energía en rutinas de movimientos casi siempre inacabadas. Durante la instrucción de la Cátedra de Expresión Corporal, entre universitarios, me había tocado inducir la valoración del sonido y su significado en el contexto espacial donde hace eco; a través de la vivencia de algún ejercicio rítmico-musical, esta alumna me confesó el que no se hubiera percatado antes del efecto de la música en su emocionalidad. 
Y como una revelación pasó a explicarse entonces, el por qué de la pesarosa e inaguantable rutina que representaba la clase de Matemática Financiera: y es que en el transporte que la movilizaba justo a la primera hora de la mañana, cuando tenía pautada la asignatura en cuestión, invariablemente sonaba vallenato parejo y acto seguido, ya en el salón de clases, la matemática profesora, de voz agudamente gangosa, perpetraba un contenido mas… ¿Podría este cuadro generar algún interés simple o compuesto? ¿Partía de allí su gran desaliento? ¿Peligraba?... Una trama de invasión a través del sentido del oído se urdía: «La Oreja Tomada» habría llamado a este thriller (pidiendo la venia de Julio Cortázar). Así nuestra protagonista, luego de detectar al elemento audio-invasor, habló del diseño de un plan para desplegar su defensa (fechas focales, réditos vencidos y plazos traicioneros estarían por develarse, pero en otras voces). Al momento, misteriosamente, vía WhatsApp, llegaba melodiosa y con acento conocido: «voy a hacer su casa en el aire, para que no la moleste nadie…» acordeón mediante y casi espeluznante… La fase de Resistencia estaba en marcha. Le deseé suerte y le sugerí que propusiera en el cineclub algunas películas: Alien, La Guerra del Opio o El Último Mohicano y agregué: ─Dile a Pancho Pérez… Él, además, les hace el foro─, esto quizá mostrándole el camino hacia la última defensa. 
Y en verdad, resulta buen tema para el debate. El balance entre sonido y silencio, una suerte de «paz» que determina la comprensión al comunicarnos. El sonido para la voz, el silencio para el gesto. El sonido por el hablante, el silencio por la escucha. Sin embargo, el uso de los recursos para la realización en el cine pareciera que olvida por capítulos esta verdad y privilegia por mucho el sentido de la vista y nos cuestionamos un ritmo que se nos hace patente en cada movimiento de la cámara, en los desplazamientos de los actores y más. Es lógico; el cine mudo alimentó nuestra necesidad de proyección justamente en la imagen visual tímidamente apoyada por la música incidental a veces, o sabiamente integrada en la estructura como nos lo mostró el gran Charles Chaplin. No obstante, lo visual alcanza su magnificencia cinematográfica cuando se incorpora el sonido en su más amplia expresión e intención. Durante las primeras décadas del siglo XX se realiza esa performance que ya no podemos eludir y naturalmente le asumimos porque así, lo visto en pantalla, se nos parece un poco más a la vida real. Quizá no nos demos cuenta, pero nuestros oídos, más que nuestros ojos nos dan la necesaria información para estremecernos, intrigarnos y disparar series de imágenes en nuestra mente que es lo que hace bastante divertido al cine y le confiere qualitas de arte. 
En producción fílmica, quienes atienden de manera pormenorizada el aspecto auditivo, al exponer el asunto, hablan de «diseño sonoro» desde una concepción técnica que cubre diferentes planos o ámbitos en la búsqueda de la emocionalidad y el ritmo que ha de acompañar a la imagen. Otra concepción, pudiera llamarse innovadora, es la denominada «Phonurgia» que constituye una «perspectiva sonora del cine» desde la cual, su exponente, la cineasta argentina Lucrecia Martel, nos invita a partir de los sonidos antes que de lo visual, superando el esquema impuesto por la industria. De esta forma se explora sobre una emocionalidad que alimentará y dará paso, a través de lo sensitivo, a la creación de los guiones y de estos a la realización cinematográfica, que estaría determinada fundamentalmente por la sonoridad en la que estemos inmersos. Y es que cuando acudimos como espectadores a las salas de cine y disfrutamos de una película, alguna vez hemos creído que sólo la imagen nos atrapa, pero sin un sonido debidamente orquestado, la majestuosidad que le asignamos a la imagen se vería muy cuestionada. Según esta autora-directora nuestro esquema de pensamiento está muy organizado con una idea de tiempo que a su juicio es visual y cuando ponemos en actividad consciente el sentido del oído, lo que se debilita es la idea de causa-consecuencia en la estructura narrativa tradicional, porque la ampliación hacia la sensibilidad desde allí (desde el oído) empuja hacia otro paradigma temporal, delineando los aportes intangibles que luego serán traducidos y materializados en una producción fílmica ajena a esquemas hegemónicos, que por demás estará más cerca de creaciones con identidad propia, originales y alejadas de las recetas. 
Es difícil imaginar películas muy reconocidas sin que las nutriera una buena banda sonora, y es difícil también el suponer un filme bien planteado sin la cantidad de efectos sonoros provenientes del entorno dramático de sus personajes. La música, así como los diferentes matices en las voces, la calidad de los sonidos naturales o producidos por la fabricación humana, surten efecto en quien escucha, pero mucho más en quien observa atentamente; por eso es importante elevar la calidad de las producciones brindándole al aspecto sonoro el peso que abarque nuestra capacidad para hacer buen uso de los oídos junto a nuestra necesidad de ser escuchados, mas aun si se trata de la producción de un filme: efectos, diálogos, monólogos, música incidental, música estructural, música accidental y por supuesto el bendito silencio entre uno y otra indicarán el camino cierto hacia la plenitud comunicante que cautive al público espectador. Para el guionista implica proponer con lujo de detalles, traduciendo y describiendo en lenguaje cinematográfico cada escena, no sólo en la acción esencial, sino también en el sonido esencial, despertando aquello que es necesario para la máxima comprensión de la historia, así como el descubrimiento de la naturaleza de los personajes y sus circunstancias. Para el director este guion ha de ser la luz que le conduzca a una buena producción. 
Hasta aquí sonamos y desde esta ventana batiente y de apertura interior, esperamos haber develado intrigas y peripecias, tan claramente, que al hacer mutis, vibrantes susurros tengan eco en la mente de lectoras y lectores. ¡Bye, bye! 
Autora: 
Francia Ortiz González

Nacida en Barquisimeto (1962),  actriz de teatro y cine. Docente teatral en las aéreas de actuación y expresión corpo-vocal. Dramaturga con acercamientos al guion cinematográfico. Ha participado en el trabajo de producción cinematográfica en cortometrajes y videos. Es directora del Taller Integral de Formacion Teatral de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado de Barquisimeto. Poeta con publicaciones en revistas y páginas literarias y los libros: Cuentos Cortos (1987), La que va conmigo (2007) y El árbol que espera (sin publicar). Es licenciada en Administración Comercial (1995) con una maestría en docencia universitaria (2005) y diplomado en animación sociocultural (2007). Es facilitadora desde el 2002 del Taller Libre de Yoga de la UCLA.

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Habla McGuffin es escrito por Francia Ortiz. Iribarren Films publica este espacio como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, sin embargo, las opiniones emitidas en él son responsabilidad únicamente del autor.

lunes, 30 de abril de 2018

Una mujer fantástica es la mejor película iberoamericana

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Una Mujer Fantástica, ganadora del Oscar como mejor película extranjera, resultó la gran ganadora en los Premios Platino 2018. Este filme del director chileno Sebastián Lelio se llevó 5 premios:  Mejor Película Iberoamericana de Ficción, Mejor Dirección, Mejor Guion, Mejor Dirección de Montaje y Mejor Interpretación Femenina.
La lista completa de ganadores la pueden ver en El Comercio
Fuente/Autor:
Premios Platino
https://www.instagram.com/p/BiLgLAIgm10/?taken-by=premios_platino

miércoles, 25 de abril de 2018

¡Y el patrimonio cultural que se lo coma un tigre!


En estos momentos cuando la mayoría de los venezolanos solo piensa en resolver su día a día, por la situación económica que nos golpea, se hace casi imposible luchar por otros intereses que no sean comida y medicinas. Y lamentablemente, son estos los momentos que aprovechan las personas sin escrúpulos para accionar de manera ruin. A la vista de todos ocurren cosas detestables, inmorales e ilegales sin que podamos tomar acción porque la situación nos empuja primeramente a atender nuestras necesidades fundamentales. Tal es el caso, muy particular, cuando se atenta contra el patrimonio cultural. 
En Barquisimeto, Venezuela, entre tantos bienes que la sociedad valora está el Cine Rialto y el Cineclub Charles Chaplin, ambos parte importante de la historia del cine larense y venezolano. Desde hace algún tiempo estos patrimonios de la cultura y el cine regional corren el riesgo de desaparecer completamente; el Rialto, por la intención de los dueños de demolerlo a pesar de una orden de paralización emitida por el Instituto de Patrimonio Cultural IPC; y el Chaplin, por la acción mezquina de no permitírsele la continuación de su actividad cultural por parte de la administración del colegio profesional donde el cineclub funcionó por más de 40 años. Ambos casos son noticia vieja y la sociedad barquisimetana ha venido, de alguna manera, luchando por revertir esta situación sin mayores logros. Actualmente, del Rialto prácticamente solo queda la fachada y del Chaplin, al parecer, solo quedará el nombre. Como verán queda muy poco para pensar que estos dos espacios vuelvan a ser lo que fueron en sus momentos de mayor esplendor. 
Escribo este artículo para motivar la reflexión sobre la importancia y permanencia del arte y la cultura en la existencia de los seres humanos. Llegarán mejores tiempos para los venezolanos, dejaremos de sobrevivir para dedicarnos a producir, mejorará nuestra actitud ante la vida, ganaremos masa corporal pero inexorablemente, habremos perdido una parte de nuestra humanidad.
Autor:
Guillermo Chávez

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Fuera de foco es escrito por Guillermo Chávez. Iribarren Films publica este espacio como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, sin embargo, las opiniones emitidas en él son responsabilidad únicamente del autor.

lunes, 23 de abril de 2018

«Todo Polanski 2018» a partir del 10 de mayo

Cortesía de Circuito Gran Cine
Esta muestra de películas dirigidas por el cineasta Román Polanski está organizada por la Embajada de Polonia en Venezuela y Circuito Gran Cine. Se presentarán desde el próximo 10 de mayo y todos los jueves de cada mes en el espacio Cine Clásico de las salas Paseo del Trasnocho Cultural. Más detalles a través de GRAN CINE
Fuente/Autor:
Circuito Gran Cine

lunes, 16 de abril de 2018

«El Avispón Verde» llega al cineclub


Luego de transitar por uno de los momentos más tristes de mi vida por la partida física de Juan Arcadio, mi padre, en octubre del año 98, y al hacerme cargo de esta gran empresa cultural que era el cineclub, fue cuando sin lugar a dudas conseguí uno de los mejores trabajos que he tenido a lo largo de mis 52 años, por ser este el que más satisfacciones personales y profesionales me ha aportado hasta el momento. Gracias al cineclub he conseguido cosechar las mejores y las más sinceras amistades, donde me he desarrollado como un profesional en el área de la difusión cinematográfica y donde he logrado el reconocimiento de mis compañeros de la comunidad del cine en Venezuela. 
Este, sin lugar a dudas, es el sitio donde mejor me he sentido y desempeñado como pez en el agua, bueno, dicen que hijo de gato caza ratón; y es verdad. Como todo en la vida, con momentos altos pero igualmente con otros momentos muy bajos de contrapeso, sin embargo, creo que hemos sabido sortear todos los obstáculos y limitaciones para poder seguir adelante y sobrevivir sobre todo ahora durante la crisis. 
Tiempos gloriosos y pletóricos, momentos únicos e irrepetibles viví en estos casi 20 años con gente del cine venezolano tanto en el Auditorio Ramiro Montesinos del Colegio de Abogados como en diversos espacios públicos del estado Lara que visité acompañado de buenos amigos que me ayudaron y contribuyeron para que en este recorrido capitaneando esta nave llamada Cineclub Charles Chaplin fuera bello, productivo y hermoso, sin lugar a dudas. 
No puedo negar, que retomar una actividad de promoción y difusión cinematográfica tan importante, la cual estaba casi en el olvido para ese entonces y a punto de desaparecer luego de la partida de mi padre, no fue nada fácil, más bien cuesta arriba y duro. Reconozco que me tocó aprender muchas cosas en la práctica que conocía en teoría por enseñanzas de Juan Arcadio. 
Desde comienzos de 1999 tuve que volver a hacer contactos en Caracas con instituciones públicas y privadas muy importantes del acontecer cinematográfico como lo son: la Cinemateca Nacional de Venezuela, en su época, bajo la presidencia del cineasta Jacobo Penzo y luego Jorge Guerrero; las distintas embajadas europeas y latinoamericanas acreditadas en el país: Francia, España, Alemania (Asociación Cultural Humboldt, Instituto Goethe de Caracas), Argentina, Colombia, entre otras; incluso con el Departamento de Cine del Ateneo de Caracas, el cual estaba pasando por su mejor momento bajo la dirección de mi buen amigo y colega Bernardo Rotundo; con el hoy desaparecido Consejo Nacional de la Cultura-CONAC del Ministerio de la Cultura cuando el Arquitecto Farruco Sexto fue ministro. Fue allí donde conocí al amigo Juan Carlos Lossada quien para ese entonces estaba al frente de la Dirección de Cine y Fotografía del CONAC, el cual tenía sus oficinas en las torres de El Silencio. 
En Barquisimeto, uno de los primeros que me acompañó, colaboró, y asesoró fue el editor de este blog, mi amigo del alma Guillermo Chávez, quien para la época era un entusiasta realizador larense que ya despuntaba por su talento. Recuerdo como si fuera ayer, un buen día me contactó para contarme que tenía un documental y otros videos y deseaba exhibirlos en la sala.  


Desde ese momento nos convertimos en muy buenos amigos y Guillermo poco a poco fue integrándose a distintas labores y tareas en el Chaplin. Primero, colaboró en la promoción en medios así como sugiriendo ideas de filmes para la grilla de programación mensual. Luego nos apoyó con el transporte para buscar los voluminosos sacos de películas, hacer gira por los medios y llevar y traer invitados especiales en su Dodge Aspen verde del 79 que jocosamente conocíamos como «El Avispón Verde»
No recuerdo haber tenido mejor compañía para esos años frente al cine club, como la de Guillermo, por su paciencia, por su humildad, por su trato educado, dócil, cordial y sobre todo por soportarme. Fue una bendición para mi haberlo encontrado en el momento justo, un ser humano especial sensible por el cine que puso su «granote» de arena para el desarrollo y relanzamiento del cineclub. Además, fue siempre una persona que desinteresadamente ayudó aportando buenas ideas, sugerencias y consejos de los cuales aprendí mucho. Su deseo de hacer cosas me llevó a trabajar con él en la producción de varios audiovisuales. Juntos realizamos un video documental sobre la vida de mi padre y posteriormente, con mucho esfuerzo realizamos Tres décadas, Dos Generaciones y una Pasión por el Cine, documental que representa mucho para mí y por lo tanto valoro enormemente. Igualmente, realizamos una serie de entrevistas en video a distintos cineastas que visitaron el Chaplin y que quedaron registradas para la historia del cineclub y cine larense. De verdad, que la pase muy bien acompañado de Guillermo, fueron los años dorados, y los extraño con nostalgia. 
Fueron años maravillosos, exitosos, en los cuales todo fluía muy bien, donde las metas propuestas casi siempre se alcanzaban, donde se elevó considerablemente la asistencia del público al cineclub y fue la época en la que el Ministerio de la Cultura, el antiguo CONAC y luego el CNAC nos apoyó mucho gracias a sus mecanismos de financiamiento de proyectos para salas comunitarias y cine clubes; y por demás, donde el dinero aportado rendía. 
Cabe destacar que entre los años 2003 y 2008 Guillermo y yo, con tesón, organizamos muchos eventos cinematográficos - los primeros bajo mi batuta- como fueron los célebres y recordados festivales de cine francés y español, los ciclos de cine nacional, estrenos de documentales y cortos nacionales y larenses, entre otros. Guillermo montaba las cuñas promocionales de estos festivales para verlas en la pantalla del cineclub y para su difusión a través de la televisión regional. Y gracias a todo ese esfuerzo fueron eventos exitosos y nos dieron profundas satisfacciones sin lugar a dudas. 
Así como la llegada del «Avispón Verde» con Guillermo representó un momento destacado dentro de la historia del Cineclub Charles Chaplin, también llegaron otras personas que dieron vida al cineclub por más de 40 años. En una próxima entrega les seguiré contando parte de mis experiencias y hablando sobre todas esas personalidades, pero por sobre todo grandes amigos, que nos han ayudado con su sensibilidad a mantener el Chaplin abierto y activo durante los últimos 20 años.
Autor:
JUAN LUIS RODRÍGUEZ


Comunicador Social graduado en la Universidad Bolivariana de Venezuela. Investigador de la historia y evolución  del cine en el estado Lara. Difusor y exhibidor cinematográfico del filmes de interés artístico y cultural. Investigador de la historia y evolución  del cine en el estado Lara. Director presidente del Cineclub Charles Chaplin, sala alternativa del Colegio de Abogados del Estado Lara. Instructor de cursos y talleres de Lenguaje Cinematográfico.

Para ver otra edición de La Mirada de HAL pulse AQUÍ

La Mirada de HAL es un espacio de opinión sobre cine. Iribarren Films, como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, ofrece este medio para el planteamiento y la discusión de ideas con relación al séptimo arte. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor. 

lunes, 9 de abril de 2018

El filme animado Ana y Bruno gana en los Premios Quirino


Cortesía de EFE contenidos gratuitos
Los primeros Premios Quirino, instituidos para promocionar a la industria iberoamericana de la animación, han proclamado en Tenerife (España) como mejor largometraje del año a Ana y Bruno, de Carlos Carrera, la producción mexicana más cara de la historia en este género. 
Ana y Bruno es un largometraje que habla de la imaginación y los lazos familiares y que llegará a los cines el próximo mes agosto. 
De momento, este filme animado se ha impuesto a trabajos de la talla de las españolas Tadeo Jones 2: El secreto del rey Midas, de Enrique Gato y David Alonso, y Deep, de Julio Soto; y la coproducción colombiano-uruguaya El libro de Lila, de Marcela Rincón.
Fuente/Autor:
EFE contenidos gratuitos

viernes, 6 de abril de 2018

La magia del cine es posible con la ayuda de todos; apoyemos a TEO

 
TEO es un proyecto de cortometraje de ficción perteneciente a la comunicadora social y realizadora venezolana Jhoy Plaza Navea. Este proyecto que fue seleccionado en el IV Taller Latinoamericano de Stop Motion 2017, en Bolivia, será grabado con actores reales y animación en set empleando la técnica del stop motion. Actualmente, la película ha recaudado casi el 45% del presupuesto total de producción que asciende a 9,500 $, un 25% se está negociando con otros inversionistas y faltaría un 30% para completar el monto total. Por ello, se estableció la meta de 3,000 $ para ser recaudados a través de INDIEGOGO y así poder empezar a rodar con actores en vivo e iniciar la posproducción. Para conocer más de este proyecto y apoyarlo pulse AQUÍ 
Fuente/Autor:
TEO shortfilm