jueves, 30 de agosto de 2007

Reminiscencia del II Festival Latinoamericano de Cortometrajes Barinas 2007

La experiencia fue sencillamente inolvidable. Para apoyar ésto basta recoger la impresión de los otros invitados que coinciden en afirmar que algo así no se repite muy a menudo. Según afirmaba Erasmo Ramírez, quien estaba a la cabeza de la organización del festival, la orientación que perseguía el ente cultural, (partiendo del propio ministro Farruco Sesto y la directiva del CNAC dirigida por Juan Carlos Lossada), era revolucionar el movimiento cortometrajista venezolano. Me atrevería a afirmar que aunque la respuesta no se muestre de inmediato, el abono puesto al terreno dará semillas y magníficos frutos.
Como invitados a la cita acudió un grupo de personas diverso: en edad, tendencias, zonas geográficas del país, inquietudes y sueños. Entre ellos me incluyo. De seguro todos coincidirán en afirmar que la cita nos modificó la existencia y para bien, tomando palabras del joven invitado argentino Tomas De Leone. Igualmente fue grato compartir con el mexicano Arturo Tay Balderas, el brasileño Marcio, El chileno Tomás Wells, los españoles y por supuesto mis compatriotas de todas las regiones de nuestra maravillosa patria bolivariana.
Entre tantas cosas importantes que se pueden resaltar. Juan Carlos Lossada hizo del conocimiento de los presentes la firme intención del CNAC de apoyar el movimiento cinematográfico venezolano por parte del estado. Ya sea mediante el financiamiento para desarrollo de proyectos en todas las facetas, promoción y distribución de los mismos a través de Amazonia Films. Buena parte de los presentes aprovecharon para llamar la atención en aspectos relacionados con el tipo de selección utilizado por el ente para darle el visto bueno a un proyecto, el cual ha desatados comentarios que afectan la imparcialidad del CNAC. Juan Carlos Lossada, argumentó que el proceso estaba en revisión; que en algo ha afectado la novedad de la iniciativa, (en realidad tendrá dos años desde el llamado a concurso), pero que era la intención desde el ministro de la cultura hacia abajo darle el máximo apoyo al movimiento cinematográfico. Los cortometrajistas, que sin duda eran una especie de huéspedes de la institución, debieron tomar sus palabras de buena fe, mas no creo que se trate de un creeré por siempre. La conclusión es que todos impulsaremos proyectos confiando en sus palabras y el mismo consejo va para los que no asistieron al festival. ¡Vamos compañeros! A realizar proyectos que los recursos están disponible y la institución tiene la mayor disposición de revolucionar la forma como se han hecho las cosas hasta ahora. De ser así, prepárense que esto apenas comienza y para la edición del 2008 de seguro habrá grandes expectativas.
Escrito por:
Osman Molina

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