sábado, 31 de julio de 2010

CNAC celebra 16 años de labor cinematográfica


El 1º de agosto de 2010 el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) cumple 16 años de labor cinematográfica, para celebrarlo, realizará una muestra de cine venezolano con 21 títulos entre largometrajes, documentales y cortometrajes, que será inaugurada en esa fecha a las 5:00 de la tarde, con la exhibición de “El chancecito” de Efterpi Charalambidis y “Cien años de perdón” de Alejandro Saderman, en la sala Cinemateca-Celarg 2 del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), Altamira.
Otros de los títulos que destacan dentro de la muestra aniversaria que fue organizada en trabajo conjunto con la Fundación Cinemateca Nacional (FCN), son: “Una casa con vista al mar” de Alberto Arvelo (2001), “Machera el Robin Ju de Mérida” de Charles Martínez (2008), “Sicario” de José Ramón Novoa (1995), “Pandemonium” de Román Chalbaud (1998), “Cédula ciudadano” de Diego Velasco (1999), “María y el nuevo mundo” de George Walker Torres (2009), “Tierras de agua dulce” (2005) de Ana Cristina Enríquez, entre otras.
Las proyecciones serán realizadas en las salas de la Cinemateca Nacional en Caracas (MBA y Celarg), así como en Maracay, Acarigua, Barquisimeto, Calabozo, Cumaná, Guacara, Guanare, Maracaibo, Pampatar, Puerto Ayacucho, San Carlos, San Felipe, San Fernando, y Valera.
El 1º de agosto se cumplen 16 años desde que en 1994 nace el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), luego de aprobada la Ley de Cinematografía Nacional, sustituyendo al otrora Fondo de Fomento Cinematográfico (FONCINE) y a la Dirección de Cine del Ministerio de Fomento, asumiendo el reto de impulsar la producción fílmica en el país, así como la promoción y divulgación de la obra a nivel nacional e internacional.
Hoy en día el CNAC constituye el ente rector de la Plataforma de Cine y Medios Audiovisuales, conformada además por la Fundación Villa del Cine, la Distribuidora Nacional Amazonia Films, el Centro Nacional del Disco y la Fundación Cinemateca Nacional, todos trabajando en pro de la producción audiovisual en el país.
En este sentido, en lo que va de año por ejemplo, el CNAC ha contribuido para que cuatro producciones venezolanas hayan sido laureadas allende nuestras fronteras. Así, recientemente la película “Hermano” de Marcel Rasquin, obtuvo tres premios en el Festival Internacional de Cine de Moscú: Mejor Película, Premio del Público y Premio de la Crítica, siendo el primer filme en la historia del evento que se hace acreedor de estos tres galardones.

domingo, 18 de julio de 2010

PERDÓNATE, PERDONÉMOSNOS


En «Libertador Morales», un guión redondo, excelente propuesta cinematográfica de Efterpi Charalambidis, libra una lucha… un combate contra la contaminación ideológica (la única, la machista, la capitalista, la hegemónica, la actualmente dominante, la domina mentes, la mente dominante, la ideología lamentablemente dominante). 
Me encuentro ante un film que propone la liberación de sí mismo… una comunión consigo mismo, contigo mismo, conmigo mismo… el conseguirse a sí… para sí. La toma de conciencia del ser… Cacofónicamente… «diría el homónimo» (1) Lamentablemente con algunas recurrentes manifestaciones formales no exactamente imperfectas, sino más bien inmaduras que dificultan su efectividad y eficiencia, pero que no afectan sobremanera la exposición de la idea de necesidad de recuperación de la autoestima de un pueblo elaborada por Charalambidis ni a sus aportes espirituales. 

Que cosa fuera amor que cosa fuera/Que cosa fuera la masa sin cantera 
Un amasijo hecho de cuerdas y tendones/Un revoltijo de carnes con madera 
Un instrumento sin mejores resplandores (¿pretensiones?)/Que lucecitas montadas para escenas 
Un testaferro del traidor de los aplausos/Un servidor de pasado en copa nueva Un eternizador de dioses del ocaso/Júbilo(¿un libro?) hervido con trapo y lentejuelas
Silvio Rodríguez 

Se trata de un producto con las características de las sagas de los «Santo: el enmascarado de plata» de varios directores mexicanos entre los que sobresale «Santo en el tesoro de Moctezuma» versión dirigida por René Cardona y René Cardona Jr., producida por Cima Films respaldada por Estudios América y Pelimex, propiedades de Gregorio, padre de Mauricio Walerstein; los interesantísimos «Águila Descalza» del ingenioso Alfonso Arau (2), quién además nos brindó «Mojado Power» y la superproducción «Calzoncin Inspector» que transitan el género de los superhéroes y justicieros. En Venezuela existe un producto del hábil realizador-animador uruguayo Alberto Monteagudo con la misma idea o propuesta dramática… 
«El Cuatro de Hojalata», que igualmente trata de problemas sociales comunales vecinales felizmente resueltos por un honesto y sensible Alcalde… pero nada como Superman, Spiderman, Batman, Linterna Verde, Mandrake, El Fantasma… en la lucha contra el mal… Sin embargo, como se trata de «Libertador Morales», necesitamos observar que todos los personajes que aparecen en la obra, pertenecen a la clase social baja… trabajadora… entonces ¿que notamos ?… que no está planteado (no aparece… no se siente…) el enfrentamiento de clases… la lucha de clases por ningún lado….¿para mal… o para bien?... 

«Cuanto más pequeño el corazón, más odio alberga». 
Víctor Hugo 

«Quién no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación». 
Proverbio Árabe

Film de paradojas, comenzando como comencé por el guión: de excelente factura… ideológicamente correcto, o sea sin ideología, la historia de nuestro Paladín de la Justicia se desplaza con soltura a través de la trama, apuntalado por unos exquisitos fragmentos del pensamiento bolivariano constituidos en diálogos, que nutren la vida y expresión del héroe, enriquecido con abundantes actuaciones precisas, entre las que se cuelan de rato en rato una que otra disparatada e infeliz pero no muchas veces…no precisamente de Gil, que nos parece excelente y acertado… un actor eminentemente inteligente… la Dirección de Fotografía…tan buena muchas veces… como mala varias (para muchos difícil de apreciar, pero tiene momentos espantosos), un montaje ágil con gracia y sin estilo (o sea soso)… que curioso… así son las paradojas… habría que considerar también -mas no a manera de justificación- lo seguramente apretado del plan de rodaje, y he ahí otra paradoja, cada fase tiene su timing, su timing table, su cronograma, más conociendo el sebo de mi ganado, por haber Dirigido Fotografía y actuado en «Archivo Criminal» cuyo modo de producción fue en parte trasplantado a «La Villa del Cine», presumo responsablemente que los tiempos para la Directora trabajar sus actores fueron exiguos (lo cual no la excusa de no haber colocado a «palo de agua» en un tono ni remotamente cercano a la verosimilitud) ; pero héte aquí que voy a seleccionar mi referente para abordar este film en el que la violencia se nos encima desde Franz Fanon (3) como una violencia reprimida que drena sus necesidades creadas por la alienación al consumo y sus medios de confusión (ique de comunicación) y la constitución del sector lumpenproletariat: escoria humana producto del modo de producción económico (capitalismo) imperante-hegemónico en nuestro país, en contra de su misma clase… independientemente de que el árabe, el portugués pertenezcan al sector de los comerciantes de la clase capitalista, siguen siendo clase trabajadora y el discurso cinematogáfico de la autora nos los presenta como tales, reforzados además por la condición de miembros de un grupo o comunidad afectada por un problema común: La violencia de la clase trabajadora hacia sí misma.Ahora convoco … o considero traer a colación otro referente: un film que se ocupa de la violencia en Venezuela: Secuestro Express… es la misma situación, (los personajes pertenecen a la clase trabajadora, no aparecen los dueños del capital por ningún lado… yo al menos en este momento no recuerdo haber visto al dueño de la clínica donde laboraba el padre de la plagiada ¿o era él ?; si recuerdo, a un malandro padre conversando tiernamente con su hija)… entonces… ¿por qué taquilla abrumadora para «Secuestro» y exigua para «Libertador»?… bueno parece sencillo… una hamburguesa en El Centro Comercial Mata de Coco, Avenida Blandín a escasos cincuenta metros del Country Club de Caracas, de carne Santa Bárbara pulpa negra procesada en un espacio parecido a un quirófano con paredes de vidrio de manera que el cliente perciba la asepsia, con espinacas, queso de cabra y cebolla caramelizada, exquisitas salsas, mayonesas, mostazas al estragón, a la miel y pare usted de contar… contra una de la esquina de la calle Pascual Navarro con boulevard (bulevar) Abraham Lincoln, carne olorosa (cabe… ¿apestosa?) a sebo de ganado, almacenada en cava sin hielo durante horas (más de 4), huevo frito con manteca «Los Tres Cochinitos» (que casualidad causal semántica, predestinataria u obstinadamente predestinante), tocineta mas o menos, y paremos de denigrar de algo que igual sabe sabroso de acuerdo a mi (su, nuestra, vuestra) incultura gastronómica (avisao… soy vegetariano pero asumo mi irresponsabilidad, mi barranco arrabalero) de nada valieron los inmensos valores espirituales absolutamente definidos en la quijotesca propuesta de Efterpi, contra la desnaturalización del ser …vuelvo y repito lo que siempre digo y he dicho… hacen falta Sanchos Panza Directores de Fotografía con conciencia de clase para sí…-entiéndase obreros de las imágenes y los contenidos contenidos (expresados… sustancia) (4) en ellas-, que acompañen a sus Director@s y les exijan rigor… nada de andar genuflexos luciendo apantallando con los exposímetros, los termocolorímetros, las cámaras, luces, grúas, the computers and the video asistents with his original raincovers, barbas, sombreros, gorras: «instrumentos sin mejores pretensiones(resplandores), que lucecitas montadas para escenas»… porque digo de nuevo como siempre… es mucho billete el que rueda en un film… por barato que sea… y es triste, bien triste, que se pierda el mensaje y la oportunidad junto con el, más aún con la conciencia clara de que el medio es el Ma(en)saje, que bien claro lo tiene Charalambidis Efterpi. «Libertador Morales, el justiciero»… Gran Film, gran guión, grandes actores y actuaciones, grandes personajes. Se trata de un film joven, fresco, juvenil que me obliga (no me insta) a finalizar citando a Rafael Antonio Caldera Rodríguez (5), hermano de Juan Liscano, uno de los más fructíferos intelectuales de la derecha venezolana. Dice entonces Rafael Antonio Caldera Rodríguez «Liscano» (6): 

«La juventud se aprende con los años»

Escrito por: 
Pedro Martínez Laya 

(1) Por cierto, soy motorizado y mis dos amigos malandros hampones fallecidos en faenas (betas), me llamaban «Libertador» porque yo cargaba unas calcomanías adheridas a mi yegua, promocionando el film. 
(2) De Alfonso Arau… su mejor trabajo hasta ahora es: «Como Agua para Chocolate». 
(3) Franz Fanón expone al referirse a la violencia del oprimido (colonizado) «Desintoxica. Libra al colonizado de su complejo de inferioridad, de sus actitudes contemplativas o desesperadas. Lo hace intrépido, lo rehabilita ante sus propios ojos (…) Eleva al pueblo a la altura del dirigente (…). Confiere a las masas un gesto voraz por lo concreto». El educar a las masas significa más que lanzar una campaña de alfabetización o hacer que se entienda la situación actual; además, hay que «hacer comprender a las masas». 
(4) Valga la redundancia, rebusnancia o rebuznancia como le academice a usted querid@ lector(a). 
(5) Rafael Antonio Caldera Rodríguez… como muchos otros hombres de luces –entre ellos Simón Rodríguez “Samuel Robinson”, fue hijo esposito, y quién lo crió fue la mamá de Juan Liscano, en ese ambiente de profundas preocupaciones humanísticas intelectuales se formó éste Rafael Liscano que derivó hacia derroteros– juzgando sus más conocidas acciones-fronterizas con el nazismo, mas no por ello va a dejar de ser desde muy joven el autor de un valioso trabajo sobre Andrés Bello que a los 19 años de edad le fue reconocido con un prestigioso premio. 
(6) Ésta frase me la dijo a mí en su casa, la quinta “Tinajero” en la calle «Cachimbo» de la urbanización «Los Chorros» en Caracas, el día que le estaba haciendo un retrato al lado de Nelson Silva «Cañón», a quién Caldera apoyaba en su candidatura para gobernador del Estado Amazonas, en medio de un ambiente jocoso cargado de dobles sentidos al respecto de mi asistente Ivis Malavé.