lunes, 2 de septiembre de 2013

Hablemos del Cinescope: la política y lo comunitario en el cine

por Lucy González
Las jornadas de conferencias del Programa de Formación y Capacitación Cinematográfica Iberoamericana Cinescope, dirigido por la cineasta Kaori Flores Yonekura, es una alternativa que deben atender la nueva generación de cineastas independientes. En tal sentido, y en un esfuerzo por abrir más oportunidades de participación, la organización de Cinescope, tiene abierta hasta el 10 de septiembre, una nueva convocatoria llamada CINESCOPE VIRTUAL 2013 a realizarse el 03 y 04 de octubre, donde podrán participar profesionales, estudiantes y gestores culturales, tanto los ya becados que necesiten ver nuevamente las conferencias; como nuevos postulantes.
Estas jornadas reunieron en directo y virtualmente, el pasado mes de mayo en la ciudad de Mérida, Venezuela, a becados nacionales y un grupo de becados web y del convenio FEISAL – Cinescope (más de 40 escuelas en Latinoamérica) en un extraordinario evento de capacitación cinematográfica.
A través de varias entregas daremos a conocer parte de lo ocurrido en cada una de las jornadas. Inicialmente trataremos algunos aspectos presentados por Hugo Castro Fau, abogado y productor internacional independiente, con experiencia en documentales y largometrajes de ficción; Stefan Kaspar, cineasta suizo, fundador del Grupo Chaski  y las impresiones de Elmer Junior Zambrano, becado nacional-cinescope, participante del estado Lara, fotógrafo, estudiante de comunicación social y abogado. 

La primera conferencia se trató sobre Políticas Públicas a cargo de Hugo Castro Fau (foto superior), “Todo lo que pase o deje de pasar, por acción u omisión, en una película, es responsabilidad del productor”.
Hace hincapié en que hay que entender que existe un discurso audiovisual en todos los productos “obras” y que es necesario conocer las reglas “políticas públicas”.
En el caso del productor latinoamericano, uno de los temas, es “enseñar aprendiendo”, otro, “ostinato rigore”, y uno más en arte “la libertad ante todo”, donde expone una cita que señala: “Otro cine es posible”, pero hay una premisa más profunda: “Otra realidad es posible”, citando a Fernando Birri.
Destacó sobre un caso generalizado: “cada vez que el Estado regula es a favor de unos y en contra de otros. Tanto sea hacia afuera como hacia dentro del colectivo”, como ejemplo destaca que en Argentina, ninguna regulación es inocente, ya que explica que se deben alinear los contenidos justos de programadores o financistas europeos; es así que surgen las coproducciones y además afirma que no espera nada de los exhibidores.
Explica que las disputas encontradas son sobre la diversidad cultural, en el marco democrático, donde también hay una constante lucha, ya que en un texto que expone en pantalla dice: “El desarrollo cultural es un fin en sí mismo, … transcendiendo la economía, sin por ello abandonarla”.
 
Elmer Junior Zambrano (foto superior) consideró que la ponencia estuvo un tanto politizada, sin embargo, comparte su opinión en cuanto a que el Estado tiene la obligación de ocuparse de la producción de cine; “Es primordial que el Estado establezca y demuestre con hechos que la educación es una prioridad y un derecho universal. El cine refleja la idiosincrasia de una nación y es por ello que debe propiciarse su desarrollo y sustento a través de mecanismos que dirijan, regulen, faculten y controlen es decir, desde el punto de vista económico y transparencia en cuanto al concurso de realizadores y personal de la industria”.
Sobre las políticas activas de fomento y regulación del mercado, Castro Fau explicó que en muchos países no se tienen leyes de cine, otros no tienen las instituciones, sólo que lo hagan en coproducción. Otros países donde se tienen leyes de cine, políticas activas de fomento y de regulación de mercado, tienen el instituto nacional de cine pero las leyes no se aplican. Generalizando que en muchos casos las políticas se aplican de forma defectuosa.
De esta manera, el productor Argentino da una visión amplia que debe entender un productor independiente al vincularse con las políticas públicas de su Estado y los Estados que llegan a formar la alianza, para que una producción pueda desarrollarse.
Zambrano también agregó a su consideración, “me pareció extremista y ultra paternalista delegarle toda la carga al Estado, al ente público.  Estamos acostumbrados a eso:  a que nos subsidien, a que nos regalen, a que nos den absolutamente todo sin rendir cuentas,  y si bien, como se acaba de mencionar, la educación gratuita, la cultura, deben ser proporcionados como obligación del Estado; no podemos cerrarnos a que la empresa privada participe y aporte”.
También Señala que en la ponencia se recalcó que la Ley de Cinematografía Nacional está muy adelantada en este particular y cuenta con ese aval fundamental  para alcanzar una meta común: “hacer buen cine y con calidad de producción, correcta distribución, con ganancias para todos los involucrados”, comentó.
 
Como segundo corte del reportaje, la segunda conferencia estuvo a cargo de Stefan Kaspar, fundador del Grupo Chaski, un colectivo orientado al fortalecimiento de valores sociales y culturales de la región Latinoamericana.
En el plano social Kaspar aborda el tema de la estructura y el acceso a copias a través del aprendizaje en el camino de los microcines, siendo la exhibición y programación el primer punto, donde explica que en los lugares donde se vive, lo que más interesa a la gente es ver imágenes, contenidos, que vienen de ellos.
Segundo punto la formación, elaborar un camino de esa red de microcines, por ejemplo, explica que hay que producir un cambio, un cambio de formación, “hay grandes esfuerzos de formación y vimos que sin formación, no hay cambio”.
Tercer punto, los aliados en la construcción de un cine independiente, donde las películas deben estar sustentadas de valor temático, un valor nutritivo, las cuales deben hacer análisis de un proyecto de desarrollo que tenga un nivel bajo de éxito, de eficiencia, donde haya un proceso de concientización, de formación, y con esa argumentación, “encontraremos aliados en beneficio  de la construcción”.
Cuarto punto un cine comunitario.
Quinto punto, las acciones audiovisuales integradas, explica que hay que aprender a sistematizar, a elaborar informes para los aliados, porque con recursos, buenos proyectos; hay buenos resultados.
Sexto punto, ver el cine y el audiovisual como un todo, como microcadenas audiovisuales.
Séptimo punto que exista una articulación en redes y circuitos; hubo una inquietud de los becados globales web, sobre el Sistema Nacional de Orquestas de Venezuela y  cómo se compara con la experiencia del Grupo Chaski, donde Kaspar aseguró que también tiene que ver, porque así se comienza, desde abajo, desde la base.
Y por último que haya sostenibilidad. Finalizando con que el sueño detrás del sueño es la soberanía audiovisual, donde persiguiendo sueños trabajamos.
Concluimos así que como productores independientes, el cine es un medio que aparte de creativo es económico. La empresa privada al invertir no tiene retribución al menos que haya sido por convenio con los productores, y en ese caso la obra producida independiente no genera una ganancia posterior a su realización o a su distribución. Este trabajo se debe hacer por colaboración de organizaciones no gubernamentales, entes privados, etc. Algunos ejemplos de alternativa en Venezuela se obtienen con el cine guerrilla, modalidad que se crea por esta necesidad.
Excepciones como el caso de producciones de la Villa del Cine, estaríamos hablando de un cine que llega a ser de industria que apoya al productor independiente, convenios con el Estado para avanzar hacia un impulso de una cinematografía nacional, que a su vez suma en coproducción a otros países. Esto remite también al aspecto local con el Fondo Regional del Cine, establecido en el artículo 7 del numeral 9 de la Ley de Cinematografía Nacional, el cual impulsaría la producción de obras regionales. Hace falta que se activen los Fondos regionales.
En el país cada vez crece más las formas alternativas para la creación, realización y difusión, experiencias realizadas por las comunidades que son necesarias, el aprendizaje y la reivindicación de su identidad, consigo y con su espacio. Venezuela ha tenido experiencias de este tipo, que actualmente se han incrementado, en su mayoría apoyadas por el Estado, como por ejemplo el programa Cine en Curso ofrecido por facilitadores del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía que conforma a su vez las Unidades de Producción Audiovisual Comunitarias UPAC y la conformación de las Redes Estadales Populares del Cine y el Audiovisual, el Sistema Nacional de Cultores Populares y algunos que otros proyectos de instituciones, asociaciones, colectivos y productoras independientes que han hecho este esfuerzo.
Autora:
Lucy González
Becada nacional-Cinescope
Imágenes cortesía de:
Cinescope
Elmer Zambrano