martes, 11 de marzo de 2014

Siguiendo la huella de Steve McQueen


por Henry Lara Castellano
Hace más de un año, a través del blog del Cine Club Charles Chaplin, de otras páginas y comentarios en revistas de cine, escribí mi impresión sobre un formidable filme de Steve McQueen, director norteamericano de ascendencia afroamericana, quién tiene el mismo nombre y apellido del rubio actor icono de los años 60 y 70. La Película Shame (Verguenza) 2011, a la que refiero, es una película muy desgarradora sobre la soledad del ser humano y del protagonista que cree sentirse feliz con su vicio sexual y progreso laboral. En éste ámbito el protagonista fue Michael Fassbender nominado en esa ocasión a actor principal en los premios Oscar, y vuelve a ser candidato en el rubro de actor secundario en el último filme de McQueen “12 años de Esclavitud”. 
En Shame recuerdo que dije: “Hay que seguirle la huella a este director que promete mucho”, así ha sido, aunque es poca su filmografía de largometrajes apenas tres y mayor en los cortometrajes con trece, de una manera garantiza conocer bien el oficio del cine, aunque es poco lo que he visto de él. Sin ninguna intención profética de mi parte, sólo percibo a un gran director y guionista esperando no decaiga, por lo menos no tan rápido, pues toda carrera de director guionista, productor y actor suele suceder eso de los altibajos. 
En su última obra, McQueen plasma un capítulo de la salvaje época de la esclavitud de los llamados estados confederados en la Norteamérica del siglo XIX. La esclavitud de un hombre libre viviendo en el norte del país, músico, culto, respetado, gozando de privilegios a su estatus, y admirado por un buen grupo de hombre blancos. Para luego sentir el horror y el yugo de ser esclavo cuando lo secuestran a tal fin. Sin embargo, creo personalmente que el filme fue realizado en una estructura clásica, sin movimientos sorpresivos, pero tampoco esto desmerita el resultado que fue imponente y conmovedor. 
El director escrudiña las raíces negras ante un guión escrito por él mismo en conjunto con Abi Morgan, cuyo ritmo es constante en su interés y acción. La ansiedad por la libertad del personaje principal (Chiwetel Ejiofor), o el trato deshumano de la mujer negra esclava, una estupenda Lupita Nyondo –ganadora del Oscar de actriz de reparto por este papel-, despojada de sus hijos, cuya presencia es una forma sediciosa de ciertos patrones con celo sexual animal (Michael Fassbender), además de otros personajes, hacen de ello una clase magistral de arte dramático, envolviendo al espectador en ese drama de dolor e injusticias, para querer entrar en el filme y tratar de ayudarle a liberarles de ese tormento que viven los personajes. Steve Mc Queen representa sin duda alguna, y en alto grado esa generación emergente de jóvenes directores norteamericanos. Así que, seguiremos tus huellas McQueen. 
Autor: 
Henry Lara Castellano 
Imagen: Chris Cheung