miércoles, 21 de diciembre de 2016

ISABEL CAROTO: «el cine me buscó a mí»


El cine y sus protagonistas (2016)

Se ha dicho muchas veces que las mujeres tienen una sensibilidad especial para el cine. Realizadoras, actrices, directoras de fotografía, productoras, difusoras, editoras, guionistas, etc., conforman una larga lista de mujeres cineastas. Sin embargo, muy pocas veces conocemos personas que desempeñen muchos roles dentro de la actividad cinematográfica. Para orgullo de Lara, en Barquisimeto contamos con una mujer polifacética y de una pasión tal que la convierten en una cineasta en el más amplio sentido de la palabra. Estamos hablando de Isabel Caroto.  
Isabel, eres egresada de la UCAB en letras y luego, entiendo, hiciste posgrado en cine y televisión. ¿Qué te llevo a dedicarte al cine? 
Fue una pasión que fue creciendo porque yo no busqué el cine, el cine me buscó a mí. Y se fue dando como por etapas en mi vida que yo considero azarosas y que marcaron definitivamente mi rumbo. Me encantaba la monumentalidad de esas imágenes que se me metían en el alma cada vez que iba al cine. Esa atracción me llevó a querer estudiar comunicación, porque no había para ese entonces ofertas académicas de realización cinematográfica pero no fui aceptada en la UCAB por la demanda y decidí estudiar letras -carrera que jamás había tenido como posibilidad- pero que después comprendí me permitiría tener una mejor formación para escribir guiones cinematográficos. El azar me llevó hasta allí. Mi segundo momento fue encontrar de manera casual unos estudios de especialización en cine y televisión que dictaba la Universidad José María Vargas. Enseguida me inscribí y allí conocí a profesores maravillosos y a quien sería después mi esposo Luis Girón. Quien sin duda alguna fue mi mentor y hasta providencial su aparición en mi vida. Ya él había fundado la escuela y al mudarme a Barquisimeto sus ideas también se hicieron las mías y juntos con un equipo maravilloso empezamos a escribir este pedacito de historia del cine en Lara. 
Se necesita mucha pasión para hacer todo lo que haces. Eres realizadora, docente y estás al frente del Festival de Cine de Barquisimeto. ¿Qué cosas relevantes nos puedes contar de cada faceta desempeñada? 
Si, pasión y voluntad inquebrantables. Han sido muchos los tropiezos pero cada faceta la disfruto enormemente sobre todo la de docente. Me nutro de la experiencia de los jóvenes, vibro con sus inquietudes y deseos. Enseñar es un trabajo que implica mucha responsabilidad porque uno es ejemplo ante ellos y cuando impartes materias que tienen que ver con lo creativo es mayor la exigencia porque debes facilitar conocimiento y a la vez infundirles mucha seguridad en lo valiosas que pueden ser sus ideas. Como realizadora aún creo que me falta mucho porque creo en la práctica y estudio constantes como secreto del éxito y las otras actividades me quitan tiempo para dedicarme exclusivamente a la realización. Es una faceta maravillosa y compleja porque te permite expresarte de otra manera, más íntima, más humana y más libre. Pero si el universo lo permite quiero el próximo año hacer algunos trabajos que he postergado. Y como organizadora del festival, siento cada vez mayor responsabilidad porque ya tiene doce años y la meta es que continúe por muchos años. No soy yo sola, hay todo un quipo valioso que ha estado conmigo prácticamente todas las ediciones -y aunque mucha gente maravillosa se ha tenido que ir- queda una generación de relevo enamorada de este proyecto que queremos mejorar cada vez más para convertirlo en referencia nacional y en un evento emblemático de la ciudad. No es fácil combinar las tres facetas -y otras- pero la vida ha sido generosa conmigo desde ese punto de vista y todas me producen felicidad. Estas facetas las combino también con la de pintar, que es una pasión recién descubierta que me encanta, con la de servir a la ciudad en lo que me necesite, como parte del Consejo Consultivo de la ciudad de Barquisimeto, como Coordinadora del Sistema Nacional de Festivales y Muestras de Cine en Venezuela y como una de las Directoras de la Fundación Larense para las Artes. 
Te especializas en la escritura de guiones como materia de enseñanza. De acuerdo a tu experiencia, ¿qué aspectos son más difíciles de enseñar y aprender con relación a la escritura de guiones? 
Definitivamente el espíritu que subyace en las historias. Tanto el que corresponde a la historia en si, como al desarrollo dramático de los personajes. Quizá podríamos definirlo como la atmósfera, esa especie de magia que no solo tiene que ver con ambos elementos historia y personaje sino con ese tema que se conecta contigo de manera definitiva. Es lo que está fuera de la historia y que por supuesto se complementa con una excelente dirección. 



Como realizadora te iniciaste escribiendo y dirigiendo Amábilis, una producción larense, y más reciente fuiste asistente de dirección en Carga Sellada de Julia Vargas, un filme boliviano hecho en coproducción con Venezuela y otros países. Como resultado de ambas experiencias, ¿qué aspectos consideras fundamentales debe tomar en cuenta en la actualidad un realizador para enfrentar un proyecto audiovisual? 
Aspectos a tomar en cuenta específicamente como realizador es el equipo de trabajo. Creo que es fundamental. Debes conformar un equipo que trabaje en sintonía con tus sueños y con tus deseos. Debes conocerlo, hacerlo parte de tu proyecto desde la idea hasta la puesta en escena. El cine como trabajo creativo y además colectivo, puede ser una experiencia maravillosa y en otros casos convertirse en un viacrucis. Por supuesto hay otros aspectos como el financiero pero el realizador le deja al productor ejecutivo esa enorme carga que significa conseguir los recursos completos para culminar la película. Enfrentarse a un proyecto audiovisual sin los recursos completos puede significar la ruina del director, de su equipo y de la película. 
El Festival de Cine de Barquisimeto es uno de los más antiguos del país. En la actualidad se celebran muchos festivales y muestras de cine. Con tantos eventos, ¿hacia dónde crees debe ser encausado el esfuerzo de estas actividades, más allá de promover y valorar la producción cinematográfica en Venezuela? 
A impulsar la formación cinematográfica por un lado y a motivar un mayor crecimiento de espectadores. Existen pocas escuelas de formación en el país y estos eventos han incentivado de alguna manera el interés de muchos jóvenes en incursionar en la realización cinematográfica. Mi experiencia en Lara me confirma que los festivales pueden ser plataformas importantes de impulso para lo académico. Hace años era impensable tener en las regiones directores, productores o guionistas reconocidos impartiendo talleres. Los festivales han llenado ese vacío y han estrechado esa brecha entre los hacedores de cine y las nuevas generaciones. También los festivales han permitido que la gente acceda a su cine, a sus creadores y lo sienta cercano. En consecuencia lo aprende a valorar, y lo incentiva a participar. Por ejemplo, en el recién finalizado festival lo experimenté y me emocionaba ver a la gente por ejemplo, acercándose a Miguel Ferrari para felicitarlo y para darle la bienvenida a la ciudad. Me pareció hermosísima esa conexión entre un hacedor de cine y sus espectadores. 
Finalmente, tú y tu esposo, Luis Girón, llevan muchos años trabajando en pro del desarrollo del cine larense. ¿Qué nuevos proyectos tienen en mente y cómo ves el futuro del cine en nuestra región? 
Proyectos siempre tenemos en mente, unos factibles otros no tanto. Pero soñar es parte de nuestra experiencia de vida, es nuestro oxígeno. Todo el equipo que conforma el CIECA está en constante innovación y en primera instancia nuestros proyectos siempre están enfocados en mejorar la escuela y ampliar su oferta académica. Asimismo, queremos -a pesar de la actual coyuntura económica- fortalecer el área de producción y desarrollar proyectos en el área de innovación tecnológica así como fortalecer el festival con otras propuestas programáticas. Sobre el futuro del cine en Lara, yo siempre soy optimista. Si bien enfrentamos una crisis que frena el desarrollo de nuevas iniciativas poco a poco se ha ido gestando un movimiento que no existía hace años. Queda mucho por hacer, mucho por enfrentar y mucho por labrar pero cada vez más hay más gente que quiere hacer cine, que cree en el cine como herramienta transformadora. Lara tiene talento humano excepcional y en ellos está depositada mi esperanza y mi certeza.

Para ver otra publicación relacionada con Isabel Caroto pulse AQUÍ

Entrevista: 
Guillermo Chávez 
Fotos cortesía de: 
Isabel Caroto 
Autor: 
Ramón Méndez

jueves, 8 de diciembre de 2016

La escena del jardín de Roundhay


Louis Aimé Augustin Le Prince es considerado por muchos historiadores como el verdadero inventor del cine, realizando sus primeras imágenes en movimiento en octubre del año 1888, en la obra titulada «La escena del jardín de Roundhay» de apenas dos segundos de duración, con la ayuda de una lente única y una película de papel.


Con «La escena del jardín de Roundhay», y poco después con «El Puente de Leeds» Le Prince se adelantó varios años a otros nombres ilustres como Thomas Edison, que realizó su primera película en 1891 o los hermanos Lumière, que hicieron lo propio en 1892. Por desgracia Le Prince nunca fue capaz de realizar una representación pública en Estados Unidos, porque desapareció misteriosamente en un tren que unía Dijon y París el 16 de septiembre de 1890, sin que su cuerpo o su equipaje fueran encontrados. 
Le Prince creció en un estudio de un amigo de su padre, el pionero de la fotografía Louis Jacques Mandé Daguerre, de quien el joven Le Prince recibió lecciones relacionadas con la fotografía y la química. Su formación pasó a incluir sus estudios de pintura en París, y su posgrado en química en la Universidad de Leipzig, que le proporcionó el conocimiento académico que iba a utilizar en el futuro. 
En 1866 se mudó a Leeds (Reino Unido) donde años después pone en funcionamiento una escuela de arte aplicada que recibió el nombre de Leeds Technical School of Art y se hizo famoso por su trabajo con la fijación de fotografías de color sobre el metal y la cerámica.
En 1881 Le Prince fue a los Estados Unidos, allí construyó una cámara que utilizaba dieciséis lentes, siendo ésta su primera invención que fue patentada. A pesar de que la cámara era capaz de capturar movimientos, no tuvo éxito, ya que cada lente captaba el movimiento de un punto de vista diferente, y la imagen proyectada no salía exactamente como se esperaba. 
De vuelta a Leeds en mayo de 1887, Le Prince construyó y patentó una lente de cámara, que fue usada por primera vez el 14 de octubre de 1888 para filmar lo que acabaría conociéndose como «La escena del jardín de Roundhay», la que probablemente sea la primera secuencia de imágenes en movimiento filmada en toda la historia. Después, Le Prince usaría la patente para filmar los tranvías eléctricos, los carros a caballo y a los peatones en El Puente de Leeds. Estos trabajos fueron luego proyectados en una tela en Leeds, convirtiéndose en las primeras exhibiciones de imágenes en movimiento. 
Fuente/Autor: 
Cine Magistral
Wikipedia
con cambios en el texto original 
bajo Licencia Creative Commons

sábado, 3 de diciembre de 2016

PARTIR gana el Gran Premio CNAC


Culminó exitosamente el Festival de Cine de Barquisimeto. El jurado del festival conformado por Laura Goldberg, Mario Nazoa y Gilberto Agüero ofrecieron su veredicto. Partir de María Gracia Saavedra se llevó el Gran Premio CNAC como mejor cortometraje nacional y el largometraje Amor cuesta arriba de Nelson Nuñez alcanzó el Premio Araya como mejor ópera prima venezolana. 
El listado de ganadores es el siguiente:
Mejor cortometraje nacional - Gran Premio CNAC:
Partir de María Gracia Saavedra
Mejor ópera prima venezolana - Premio Araya:
Amor cuesta arriba de Nelson Nuñez
Mejor cortometraje documental:
El Tren del Cacao de Esther Durán
Mejor cortometraje de animación:
Desgustada de Daniel Alexander Acosta
Mejor cortometraje aficionado nacional – Premio Iribarren Films:
La Visita de Carolina Rodríguez
Mejor cortometraje estudiantil nacional – Premio Amábilis Cordero:
Ratas y Culebras de Jesús Briceño
Jarrón de Baviera de Daniel Peñaloza
Mención honorífica:
Faena Interrumpida de Genaro Rivas
Mejor cortometraje estudiantil larense – Premio Juan Arcadio Rodríguez:
El Silencio de Yocasta de Dagny Castillo
Mejor video comunitario:
Nostalgia de tu piel de Gabriela Armas
Mejor dirección:
María Gracia Saavedra por Partir
Mejor producción:
José Gregorio Fernández por Ratas y Culebras
Mejor guion:
Omar Arteaga por La Pastilla
Mejor fotografía:
Gerald Uzcategui por Partir
Mejor música original:
Gregory Antonetti por La Audición
Mejor sonido:
Franklin Ostos por Cantos de Pájaros en el Amazonas
Mejor actriz:
Leidy González por Malas Hijas
Mejor actor:
Alfredo Albarrán por La hora fuera de tiempo
y Tenemos que hablar
Desafío Audiovisual – primer lugar:
La Pieza: Ecos de la Ciudad de Daniel Eguren
Desafío Audiovisual – segundo lugar:
El Demonio de Patarata de Erick Araujo
Imaginaton – primer lugar:
Buenos días a la flor de Briana López
Imaginaton – segundo lugar:
Ciudad Bella de Jesús Fernández
Imaginaton – reconocimiento especial:
Ciudad de Contrastes de Paula Elvira Perdomo
Fuente:
Festival de Cine de Barquisimeto
Foto/Autor:
Francisco «Pancho» Pérez

miércoles, 30 de noviembre de 2016

A CORTO PLAZO. Concurso Nacional de Cortometrajes


Cortesía de SCAC-Embajada de Francia
El Concurso Nacional de Cortometrajes viene este año en su cuarta edición con una ampliación en su convocatoria para incluir toda la producción nacional, bien sea estudiantil o profesional. Esta nueva visión permitirá una mejora en la calidad de la muestra que repercutirá en beneficios para el espectador. 
Se considera abierto a partir del 30 de Noviembre de 2016 hasta el 20 de enero de 2017 inclusive. Para conocer el Reglamento y acceder al Formulario de inscripción pulse AQUÍ 
Fuente/Autor:
SCAC-Embajada de Francia

Arrancó el Festival de Cine de Barquisimeto


Con una buena concurrencia de amantes del cine y las artes en general se dio inicio a la 12 edición del Festival de Cine de Barquisimeto. En esta noche inaugural estuvieron presentes Alizar Dahdah Antar, presidenta del CNAC, los invitados especiales, las autoridades de la cultura regional y municipal, representantes de la Red de Cine de Lara, medios de comunicación y público en general.
En esta ocasión 
el sonido y la música en el cine son los protagonistas del FCB 2016 y por ello están invitadas personalidades ligadas a estas áreas fundamentales en el séptimo arte que serán homenajeadas y estarán compartiendo con el público a través de talleres y conversatorios.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

La música también se ve


El evento de cine más destacado del estado Lara llega a su 12 edición con la idea de ofrecer un espacio anual donde todos los involucrados en el área audiovisual puedan exhibir sus trabajos y compartir sus deseos de mejorar y ampliar el mapa cinematográfico en Venezuela. 
Ahora, con el objetivo de ofrecer a la región un festival de altura, con excelente programación y con una organización que sea cónsona con los estándares de calidad internacional, el Festival de Cortos y Óperas Prima de Barquisimeto se convierte en el Festival Nacional de Cine de Barquisimeto.



Isabel Caroto, presidenta del FCB, dio a conocer los detalles del evento que tendrá concurso de cortometrajes y largometrajes de ficción, documental y animación, concurso de óperas prima, cortocircuitos, el desafío audiovisual, talleres sobre cine, presentaciones musicales en alianza con varios movimientos musicales juveniles de Lara y la tertulia cinematográfica, acompañados de importantes representantes de la vida cinematográfica nacional. 
Esta edición del festival está dedicada a la música y al diseño sonoro, áreas importantísimas del cine y que se conectan de manera especial con nuestra ciudad, por ser tradicionalmente la cuna de excelentes músicos; por esta razón la imagen del FCB 2016 está inspirada en la vida del maestro Alirio Díaz. 
Las actividades del festival son abiertas a todo el público y completamente gratuitas.

PROGRAMACIÓN



Fuente: 
Prensa FCB

lunes, 21 de noviembre de 2016

MARCO SALAVERRÍA: «Existen muchos guiones sordos»


El cine y sus protagonistas (2016)
Con la incorporación del sonido en el cine, el mundo entero cambió su manera de percibir las imágenes. Y aunque la imagen sigue teniendo una mayor influencia en nuestro sentido perceptivo, como dice Lucrecia Martel: «el sonido en el cine es lo inevitable». Para hablar sobre este aspecto tan interesante del cine, Iribarren Films se complace en poder conversar con Marco Salaverría, destacado sonidista venezolano en la actualidad, ganador del Premio Platino por su trabajo en El Abrazo de la Serpiente, a quien agradecemos su amabilidad y deferencia. 
Te formaste en la EICTV de Cuba. Por esta escuela han pasado un sinnúmero de reconocidos cineastas a compartir sus conocimientos con los estudiantes. Como consecuencia de haber conocido a algún personaje famoso del cine mundial durante tu estadía en la escuela, ¿recuerdas alguna experiencia de aprendizaje en especial que te haya marcado, conserves y forme parte de tu trabajo profesional? 
Sí, realmente pasar por la EICTV es una experiencia difícil de explicar, es una especie de avalancha de maestros, compañeros, amigos, experiencias, etc., que te pasa por encima inevitablemente y que al menos en mi caso, me reorganizó la manera de verme y pensarme dentro del mundo y dentro del cine. Son muchas las personas, sobre todo compañeros de estudio, con los que compartes y todas te van dejando algo y seguramente tú también a ellas. Pude coincidir con personas como Lucrecia Martel que ya mencionaste, maestros y amigos que trabajan en el sonido del cine pero que también teorizan sobre él como: Samuel Larson, John Purcell, Dimitri Medard, Carlos Abbate, Christian Hugonnet, entre muchísimos otros que estoy dejando de nombrar. Pero si hay un aprendizaje que llevo conmigo cuando estoy trabajando en el cine, es la frase de mi maestro Jerónimo Labrada: «Ninguna película vale más que un ser humano». 
En un momento de la historia del cine venezolano nuestras películas fueron cuestionadas por su sonido. ¿Qué tanto hemos avanzado en el aspecto sonoro? 
Cuando comencé a acercarme al cine, una de las afirmaciones que se decían con frecuencia era que las películas venezolanas sonaban mal. Era casi una verdad incuestionable pero aún así a mí me gustaba la idea de acercarme y dedicarme al sonido. Poco a poco conocí sonidistas que venían trabajando desde años atrás y me sorprendió mucho el alto nivel que manejaban y manejan del oficio. La mayoría de ellos habían trabajado no solo en el cine venezolano sino también en películas internacionales que se filmaban en Venezuela. A parte de estas capacidades y cualidades también han sido muy generosos compartiendo sus experiencias y saberes con las nuevas generaciones.
Entonces, ¿por qué si teníamos buenos sonidistas, nuestras películas sonaban mal? En primer lugar, me di cuenta que muchas de nuestras películas sonaban bien aunque se generalizara el comentario negativo y muchas de las que tenían mala calidad era a causa de la subestimación del área sonora por alguna de las partes de la cadena o flujo de trabajo en la realización: contratar a seudo-sonidistas o seudo-microfonistas, querer ahorrar más de lo necesario en procesos de posproducción, elegir malas locaciones para el registro sonoro, sistemas de sonido mal calibrados en las salas de exhibición y algunas carencias técnicas profesionales como la falta de estudios profesionales de mezcla en el país que en el presente se ha ido solventando con la construcción de algunas salas especializadas.
Aunque en décadas anteriores no habían escuelas de sonido para cine, la transferencia de conocimientos se daba con bastante rigor desde los más experimentados hacia los aprendices; ahora contamos con centros importantes de formación en el país y también con la posibilidad de becas para formación especializada en escuelas fuera del país como por ejemplo la EICTV en Cuba, donde yo estudié por tres años gracias al apoyo de CNAC. 


Un audiovisual se compone de imagen y sonido, sin embargo, a la hora de producir una película la mayoría de realizadores dan preponderancia a la imagen. No obstante cineastas como Lucrecia Martel, por ejemplo, ven en el sonido no solo la posibilidad de crear elementos estéticos para una película, sino crear otros que puedan incluso sobreponerse a la imagen. ¿De qué manera un profesional del sonido podría involucrarse para que su trabajo vaya más allá de su responsabilidad técnica y pueda aportar para dar más valor a una película? 
Yo insisto en la idea de trabajar como sonidista en la etapa de gestación de la película que es el guión. Esa participación va a depender tanto del interés de los propios sonidistas como en la flexibilidad del equipo (directores, guionistas, fotógrafos, productores, etc.) para que se den esas condiciones. 
También hay que entender que el sentido al que se la ha dado más importancia, casi predominancia es la vista, por lo tanto salirse de ese espacio confortable resulta difícil para directores y guionistas. 
A veces también sucede que muchos de nosotros (sonidistas) estamos distraídos o dedicándole excesiva importancia a los desarrollos tecnológicos y a los aparatos en si y dejamos abandonado ese espacio narrativo-expresivo que puede y merece tener el sonido dentro de las películas. 
El área de sonido en el cine es tan compleja y requiere la intervención de especialistas que se ocupen desde el registro del sonido directo hasta la mezcla final. Y de hecho, existen tantos especialistas que pareciera estar cubierto todo lo referente al sonido. Pero, ¿hay algún otro aspecto que se deba tomar en cuenta? 
Tal como lo expresa la pregunta, el sonido requiere la intervención de especialistas en todas sus áreas, tanto quienes graban el sonido directo durante el rodaje como quienes mezclan la película, que en el fondo son los primeros espectadores reales. 
Pero hay que agregar un eslabón que es muy importante y neurálgico que está previo a todos los anteriores; ese eslabón es el pensamiento o diseño sonoro desde el guión. Lamentablemente existe la tendencia a tomar las decisiones sonoras respecto a lo narrativo-expresivo-estético en la etapa de posproducción, cuando ya la película está rodada y editada. 
Si bien algunos guionistas pueden manejar mejor que otros el sonido dentro de la construcción de las imágenes de la película, creo que es importante que los sonidistas comiencen a aportar desde esta etapa. Existen muchos guiones sordos, donde los personajes parecen no escuchar el mundo que los rodea ni reaccionar a él. Queda el sonido relegado a una especie de acompañante tímido de lo que se ve y a veces hasta jugando en contra de la película. 
El sonido a que estamos acostumbrados en las grandes producciones cinematográficas dista mucho del sonido de la vida real. El perfeccionamiento alcanzado por el sonido en el cine nos hace perder un poco la percepción de lo real. ¿Consideras importante tratar de lograr un sonido «perfecto» o buscar la autenticidad para ofrecer una perspectiva diferente al espectador? 
Pienso que la manera como escuchamos el sonido en las película: ficción, documental, animación, etc., es más un fenómeno de percepción que de objetividad física o científica de la realidad. Hay múltiples variantes cuando percibimos el sonido en un determinado lugar o momento, nuestro cerebro realiza procesos complejos y nuestra percepción de esos sonidos «reales» dependerá por ejemplo de nuestro estado de ánimo, de nuestro interés individual o específico por escuchar algo, la escucha selectiva o por nuestras experiencias. Cuando hacemos el registro de esos sonidos durante el rodaje, utilizamos un conjunto de herramientas para la captación sonora que a diferencia de nuestro sistema de percepción o escucha, carecen de cerebro por lo tanto esos sonidos serán físicamente bastante reales o parecidos al sonido de la locación pero perceptivamente carentes de interpretaciones.
Pienso que todo lo que suena y se ve en una película es parte fundamental de lo que se quiere narrar o expresar, por lo tanto, decidir que el sonido final de la película sea más o menos parecido al sonido «real» de la locación es una decisión en todo caso creativa de los realizadores. 
La autenticidad del sonido dependerá de la película misma y como se conjuguen lo visual y lo sonoro para lograr una unidad perceptiva coherente. 


Tu trabajo en El Abrazo de la Serpiente te ha hecho merecedor de importantes reconocimientos a nivel internacional. Sin duda, debe haber sido una experiencia muy enriquecedora. ¿Qué aprendizaje como sonidista recoges de tu labor en esta película? 
El Abrazo de la Serpiente ha sido un lindo, intenso y gran viaje para todos los que trabajamos en ella. Tuve la oportunidad de estar presente desde el rodaje hasta la postproducción y conocer todos sus procesos. Como sonidista es muy enriquecedor ya que puedes ir comprobando cada una de las etapas y darte cuenta que cosas realmente fueron útiles y necesarias registrar en el set, como ambientes, algunos diálogos o cantos especiales, sonidos característicos de la selva para nutrir el sonido de la posproducción sonora. 
La película fue filmada en 35 mm, formato que ya es poco común en los rodajes, pero pienso que el respeto a este formato por sus costos y su delicada manipulación hacen del set de filmación un lugar sagrado y más disciplinado con lo cual todas las áreas o departamentos optimizan al máximo su trabajo y el trabajo en equipo se hace más eficiente y riguroso. 
Otra experiencia sonora importante fue la de aprender o al menos intentar aprender a escuchar la selva desde los oídos de sus habitantes; por tratarse de una película de época, los motores modernos de las embarcaciones y aviones afectaban absolutamente a la historia, entonces cada vez que pedían rodar sonido, mis principales aliados para saber si venía algún tipo de nave eran los propios habitantes indígenas de cada lugar de filmación; obviamente la sensibilidad de escucha de ellos es superior a la mía y la alianza con ellos me resultaba muy linda y absolutamente necesaria. 
Tu experiencia te ofrece una perspectiva amplia para poder apreciar la situación del cine nacional. Y como le decía a Andrea Ríos en otra entrevista, perteneces a la nueva generación de cineastas que está tomando las riendas para lograr un crecimiento sostenido de nuestro cine. ¿Qué aspectos positivos ves en el cine venezolano de ahora y cuáles pueden mejorarse? 
Uno de los principales aspectos positivos que veo, es el número importante de jóvenes realizadores (fotógrafos, editores, sonidistas, guionistas, productores, etc.) en todas las regiones de Venezuela; la mayoría o casi todos formados académicamente en las diferentes escuelas de cine del país o incluso en el extranjero, pero además, muy activos en la formación práctica del set de filmación. 
Otro aspecto positivo es que esta nueva generación está haciendo películas con lo que se tiene al alcance, sin depender únicamente de fondos de financiamientos nacionales, incluso llevando los proyectos a laboratorios o fondos internacionales que mas allá de poder significar un aporte económico a la realización, significa un importante intercambio y fogueo para los guiones y proyectos. Por otro lado, la situación económica del país no es muy favorable en la actualidad pero aún siendo un aspecto negativo pienso que se deben generar nuevas estrategias para hacer las películas e incluso podría terminar convirtiéndose en la gestación de un cine más austero pero creativo; quien sabe que suceda. 
El cine a lo largo de su historia ha mutado según los lugares y momentos históricos que ha vivido y así han surgido muchos de los grandes movimientos. 
Finalmente, quiero agradecerte por esta entrevista y ofrecerte el último espacio para que expreses un comentario final. 
Muchas gracias a ustedes por la entrevista y por dedicar estos espacios al intercambio de ideas y experiencias. Creo que son estos espacios de reflexión justamente los que permiten a las nuevas generaciones hacer una revisión más crítica y participativa del cine que se está haciendo en el país, en la región y finalmente en el mundo. 
Entrevista: 
Guillermo Chávez 
Fotos cortesía de: 
Marco Salaverría 
Autores: 
Liliana Merizalde 
John Márquez 
Chevy Díaz

sábado, 19 de noviembre de 2016

1er Encuentro Nacional de Cineclubes

    
   La Red de Cineclubes de Caracas organiza el Primer Encuentro Nacional de Cineclubes que se realiza en las instalaciones del INCES ubicado en la Parroquia Caricuao de la ciudad de Caracas. Esta iniciativa tiene como objetivo fundamental propiciar la participación y articulación de los diferentes centros de cultura cinematográfica (cineclubes) de todas las regiones del país, a objeto de intercambiar experiencias, necesidades y propuestas que sirvan para el diseño de programas, proyectos y acciones a corto, mediano y largo plazo, y que apuesten a la formación de un gran movimiento nacional de cineclubes. 
    Se trata de un esfuerzo que busca en articulación con la comunidad cinematográfica, la plataforma del cine y las instituciones públicas vinculadas al quehacer cultural y educativo del país, seguir contribuyendo a hacer del cine venezolano una referencia nacional e internacional, para lo cual es fundamental lograr la incorporación de cada vez más jóvenes para juntos promover un plan intensivo de consolidación y formación de nuevos cineclubes vinculados a los concejos comunales, comunas, liceos, universidades, centros de trabajo y grupos sociales en el interés de velar por la defensa y preservación del patrimonio cultural de nuestro pueblo, su identidad, idiosincrasia y un sistema de valores que se correspondan a una cultura de la paz y al ejercicio pleno de la democracia participativa y protagónica.
Fuente: 
William Santana 
Coordinador de la Red de Cineclubes de Caracas
Red Nacional de Cine 

lunes, 14 de noviembre de 2016

Dos nuevos cortometrajes venezolanos llegan a las salas de cine


  Ya están disponibles en más de 350 las salas de cine digital de 18 estados de todo el país los cortometrajes venezolanos «Héroe en Banca» de Alejandro Arteaga Jurado y «Granja de Corales» de Clara Flores, a través del programa de exhibición, promoción y distribución permanente de películas de corta duración «Venezuela en Corto», impulsado y apoyado por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). 
  Antes del largometraje programado para cada función en todos los complejos de cine que dispongan de proyección digital, el público espectador tendrá la oportunidad de disfrutar adicionalmente, de otra película de menor duración y de producción nacional. En esta ocasión podrán apreciar el género documental con «Granja de Corales» ganadora en la categoría de Mejor Video Ambiental en la XII edición del Festival de Fotos y Videos de Aventura Ascenso 2015, y el cortometraje de ficción «Héroe en Banca» rodada en Maracaibo en un ambiente de béisbol, a propósito de la temporada 2016-2017 de la Liga de Béisbol Profesional Venezolano. 
  Ambas historias ponen de manifiesto el talento de nuestros realizadores audiovisuales, quienes a través de «Venezuela en Corto» encuentran una ventana para mostrar al público las historias que representan nuestra idiosincrasia desde el séptimo arte. En las redes sociales, Twitter, Facebook e Instagram, del programa @VenezuelaNCorto podrán complementar el universo de ambas películas en cartelera: #HéroeEnBanca y #GranjaDeCorales y comentar sus apreciaciones.  
Fuente: 
Prensa VEC 
vec.comunicaciones@gmail.com

Conferencia con Isabelle Huige


  En el marco del Taller Regional Franco-Andino de Escritura de Guiones Cinematográficos «SEMBRANDO CINE» se realizará el miércoles 16 de noviembre de 2016 a las 3:00 p.m en la Sala Cabrujas de Cultura Chacao, C.C. El Parque, Nivel C-1, Av. Francisco Miranda con 3ra. Av. de los Palos Grandes, una conferencia-foro con Isabelle Huige, que permitirá disertar sobre «El guionista como protagonista y la habilidad de escribir para cine y televisión». 
Fuente/Autor:
ANAC Venezuela

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Anécdota imposible en Lo imposible


Cuando yo era chamo, en un San Felipe muy tranquilo de mi tranquilo y casi bucólico estado Yaracuy (bastante distintos a los actuales, por cierto) había en la sexta avenida con calle 11 un cine llamado Tropical, que tenía techo hasta la mitad de la sala y la pantalla estaba al aire libre. Recuerdo que al proyeccionista del Tropical lo llamaban con un sobrenombre: Capirulo. 
Una de las características del Tropical era que pasaba las películas más viejas que llegaban a la ciudad, lo que hacía que las cintas tuvieran algo dañadas las ranuras de transporte, por lo que la cremallera del proyector algunas veces trababa la película que -al estar en contacto con la lámpara de proyección- se quemaba, lo cual era perfectamente visible en la pantalla. 
Lo cierto era que cada uno de estos accidentes se los cobraba el público a Capirulo, haciendo especial énfasis en el recordatorio de su progenitora. Éste, que ya conocía a todos los asistentes al cine, solía identificar a sus agresores verbales y, desde arriba en su cuartucho de proyección, profería, a su vez, amenazas con nombre y apellido, lo que traía como consecuencia que los nombrados salieran casi al presentir la aparición de la palabra FIN o la frase THE END en la pantalla.

Todo, todo... muy a lo Cinema Paradiso. 

Y si llegaron hasta aquí con la lectura, sin fastidiarse, les comunico que recientemente (1), nada más y nada menos que en Box Cinema, del Centro Comercial Babilon en Barquisimeto me sucedió esta imposible experiencia viendo justamente Lo imposible, la película sobre el tsunami tailandés de 2004, protagonizada magistralmente por Naomi Watts. 
Fue toda una sorpresa ver la película detenida y la inconfundible imagen en pantalla de la cinta fundida por el intenso calor de la lámpara del proyector... y de repente: la obscuridad total de la sala. Volví muchos años atrás y casi por reflejo que grito: «Capirulo... c. de tu m.». No creo que el proyeccionista de esta sala de Box Cinema se sepa mi nombre. 

LA PELÍCULA
Es poco lo que puedo decir. «Lo imposible» es una película de desastres... con todos los ingredientes de una película de desastres: la fortaleza de algunos seres humanos; las debilidades, flaquezas y miserias de otros y, al final, la enseñanza moral que nos hace creer en el futuro. Ésta no abandona ese molde. Destacan, eso sí, la actuación de Naomi Watts, inmensa -al punto que opaca totalmente a Ewan McGregor- y los impresionantes efectos especiales, que son la carta de Hollywood para apostar al atractivo de las carteleras.

(1) Texto original publicado en febrero de 2013

Autor:
DOUGLAS JIMÉNEZ

Matemático, profesor universitario y experto en calentar butacas de salas cinematográficas; actividad algo disminuida en beneficio de los medios magnéticos. El cine como afición algo viciosa. 

Fuente: 

La Mirada de HAL es un espacio de opinión sobre cine. Iribarren Films, como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, ofrece este medio para el planteamiento y la discusión de ideas con relación al séptimo arte. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Nuevas Miradas 10 anunció su selección

  El Comité de Selección de Nuevas Miradas 10 dio a conocer los proyectos que participarán en su plataforma de desarrollo y networking. Un total de 16 proyectos de Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Dinamarca, España, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela fueron seleccionados. La lista de los proyectos se puede conocer a través de Nuevas Miradas EICTV
Fuente/Autor:
Escuela Internacional de Cine y Televisión EICTV

Ciclo de cine contra la dictadura

Una selección de películas sobre historias relacionadas con los cambios de un régimen político a otro en diferentes países, serán proyectadas en el ciclo de cine titulado Contra la dictadura. El tránsito hacia la democracia», que presentará Cultura Chacao desde este sábado 5 al 13 de noviembre en la Sala Cabrujas de Los Palos Grandes, con funciones gratuitas el viernes a las 6 pm, sábados y domingos, a las 5 pm. Detalles de la programación a través de Cultura Chacao
Fuente/Autor: 
Cultura Chacao

PLANO MÁGICO EN MI CELULAR


La Coordinación Nacional de la Misión Cultura Corazón Adentro, convoca a participar en el concurso "Plano Mágico en mi Celular". 
Bases: 
1. Podrán participar todas las personas interesadas sin distinción de edad, profesión u oficio. 
2. Se filmará solo con el celular, una historia coherente en un solo plano o secuencia (es decir, sin cortes) con un tiempo de duración no menor de 40 segundos y de 3 minutos como máximo. 
3. El tema será libre. 
4. Los trabajos deberán inscribirse en la coordinación de la Misión Cultura Corazón Adentro de cada estado y serán recepcionadas por el Metodólogo Integral (Información de contacto: Oramis Ramos Rio, Teléfono 0426-9298923. Correo electrónico: oramis.ramos@gmail.com)
5. El plazo de admisión vence el día 23 de noviembre y el día 26 del propio mes se realizará un foro debate de los trabajos presentados, en el auditorio del Museo de Barquisimeto a partir de las 2 pm. 
6. Se seleccionarán los tres mejores trabajos y se publicarán en la página Impronta Corazones Adentro, para que puedan ser visualizados por todos y votar por el más popular. 
7. El jurado central del concurso, seleccionará los cinco mejores trabajos a nivel nacional.
8. La participación en este concurso, presupone la aceptación de estas bases.
Fuente:
Sonia Jaramillo

martes, 1 de noviembre de 2016

Palmarés de ANIMANDINO 2016


Cortesía de SCAC - Embajada de Francia
Presidido por el Embajador de Francia, Sr. Frédéric DESAGNEAUX, y con el espíritu del día internacional de la animación, viernes 28 de octubre de 2016, se realizó el acto de premiación con la entrega de las 4 estatuillas a los mejores cortos animados andinos. Los miembros del jurado han destacado la calidad de las obras seleccionadas y la consecuente dificultad en escoger a los ganadores hasta llegar a la decisión final que fue avalada por todos. Para conocer la lista de premiados pulse PALMARÉS
Fuente/Autor:
SCAC - Embajada de Francia

ANDREA RÍOS: «Para mí ser una cineasta va más allá de ser artista»


El cine y sus protagonistas (2016)
Luego del éxito logrado con Una mirada al mar en salas comerciales y la televisión nacional, regresa con una nueva producción cinematográfica la cineasta venezolana Andrea Ríos. Próxima a estrenar su segundo largometraje, Azul como el cielo, Iribarren Films ha querido conversar con esta realizadora larense sobre distintos aspecto de su trabajo. 
Eres egresada de la Universidad Central de Venezuela en la especialidad de cine. ¿Qué te motivó a estudiar cine y qué significado tiene para ti, en este momento, ser una cineasta con una trayectoria ya definida? 
Recuerdo la primera película que me impactó y fue El Muro de Alan Parker. Estaba en primaria en el Instituto Inmaculada Concepción y fuimos juntas compañeras de salón y de otros colegios. A muchas no le gustó, quizás por prurito o porque no la entendieron. En todo caso a mi me fascinó. Luego otra que vimos juntas fue Nueve semanas y media y La última tentación de Cristo. Allí comencé a decidirme a estudiar Cine. 
Para mí ser una cineasta vas más allá de ser artista; tiene que ver con estar al servicio del público, estar en conexión con ese espectador imaginario o modelo que menciona Umberto Eco. El cineasta tiene que pensar en el público al que quiere llegar si pretende ser entendido. 
Cada proyecto cinematográfico es una nueva experiencia y un nuevo aprendizaje. ¿Qué aprendizaje te dejó Una mirada al mar y qué nuevas experiencias positivas tienes con tu segunda película Azul como el cielo
Una mirada al mar tiene su particularidad, fue y es un proyecto de la Villa del Cine. Me contrataron para dirigir una película con un guión que había escrito María Nela Alas y trabajamos a tres manos la versión final. Frank Baiz Quevedo y yo terminamos el guión final. Dicho esto, la Villa ofreció todo su equipo de planta y yo escogí a la directora de actores infantiles, Roxana Fernández, y al resto del elenco. Con «Azul como el cielo» las decisiones las tomábamos en conjunto con Javier Beltrán. El proyecto fue aprobado por el CNAC con la producción de Sudameris Cinema y en coproducción con Adolfo López y mi persona. Con Una mirada al mar aprendí a trabajar con un equipo totalmente nuevo para mí y un gran número de personas que hicieron posible el proyecto en ocho semanas de rodaje. Les agradezco a Lorena Almarza y Marco Mundarain el haber confiado en mí plenamente para llevar a feliz término la película; también a José Antonio Varela por el apoyo recibido desde la fase final de posproducción hasta su estreno. Retomando, esa experiencia tanto en la ejecución como en el planteamiento estético de la película me sirvió para Azul como el cielo; claro, la película es distinta, son proyectos diferentes. Cada una tiene su particularidad y búsqueda específica.   
    

Has tenido la oportunidad de trabajar con actores profesionales y no actores. ¿Cómo ha sido esa experiencia? ¿Qué nos puedes comentar con relación a tu fórmula para lograr la mejor interpretación posible de unos y otros? 
He trabajado con ambos tipos de actores desde mi primer trabajo cinematográfico. Fórmulas para dirigir actores hay muchas, no puedes quedarte con una sola escuela. En «Azul» trabajé con Carolina Riveros porque trabajar con actores «no actores» adolescentes si era mi primera experiencia, anteriormente lo había hecho con niños y niñas. Lo lúdico es la clave para el actor. Retornar y retomar lo lúdico con lucidez. Ese es el clic. Ensayo dirigido junto a improvisaciones dirigidas. Relacionamientos entre ellos y el equipo para observar cómo se comportan fuera del espacio del ensayo. 
En un artículo para La Mirada de HAL dabas tus recomendaciones con relación a la escritura de guiones. Si tuvieras que dar una recomendación única e importante, como en aquella escena de la película Adaptation donde Brian Cox (Robert McKee) le da consejos a Nicolas Cage (Charlie Kaufman) porque tiene problemas para escribir un guion; ¿cuál sería? 
En realidad Robert Mckee lo dijo todo en esa escena. En lo personal creo que siempre hay momentos difíciles a la hora de escribir cualquier punto del guión. Creo que la investigación de campo es crucial para el desarrollo de toda la historia. La escena crisis y clímax como la inicial y la final son importantísimas. Insisto, haz una buena y exhaustiva investigación de tu historia y personajes; allí encontrarán las respuestas. 
Como comentabas, en tu primer largometraje la historia original fue escrita por María Nela Alas y en Azul como el cielo el guion lo escribiste tú. ¿Cómo te sientes en el rol de guionista, es decir, lo asumes cómo una especialidad? ¿Podrías escribir guiones para otros realizadores o solo escribes para ti misma? 
Siempre lo he asumido como una especialidad. Me han propuesto escribir para otros pero aún no se ha concretado. 
  

Perteneces a la nueva generación de cineastas que está retomando las salas de cine del país con nuevas producciones, variadas temáticas y un deseo de encontrarse con ese público que hizo de nuestro cine un boom en tiempos pasados. Desde tu punto de vista, ¿cuáles son los retos que debe asumir tu generación para lograr un crecimiento sostenido de nuestro cine? 
Estudiar y prepararse continuamente en todas las áreas. 
Eres larense y vives en Barquisimeto, sin embargo, has producido tus películas en otras partes del país. ¿Te has planteado la posibilidad de hacer en el futuro una película en nuestra región? 
¡Claro! Vamos a ver si se da. 
Estas a punto de estrenar tu segundo largometraje, ¿Cuáles son tus expectativas con relación a la película? ¿Con qué se va encontrar el público al ver Azul como el cielo?
Todas y ninguna. La película una vez proyectada ya no le pertenece al autor. Y bueno, me gustaría que el público fuera receptivo. Pero la polémica también es buena. 
Con respecto a la interrogante final, se van a encontrar más con una pregunta que con una respuesta. Es un drama y una comedia a la vez, esperemos que nuestro público se apropie de la película.

Para ver otra publicación relacionada con Andrea Ríos pulse AQUÍ

Entrevista: 
Guillermo Chávez 
Fotos cortesía de:
Andrea Ríos
Autora: 
Carolina Valecillos

sábado, 29 de octubre de 2016

Donde la palabra carece de sentido


Del cine tradicional se apoderó un terror al vacío: que no ocurra nada frente a cámara, que nadie hable en escena. Abundan los filmes parlanchines y de acción. Personajes acontecidos que hablan mucho sobre lo que les acontece. Estamos tan ansiosos de «contar(nos)»; que pareciera que hemos olvidado que el cine es la extraña pero fantástica unión, de imágenes y sonido. Lo que no implica, siempre y porque sí, acciones y palabras.
Pero existe otro cine. Uno poblado de seres a los que poco les pasa y que han perdido la capacidad de expresarse. Un cine donde la palabra carece de sentido, pues es sólo comentario; donde nuestras acciones no impactan, más allá de nuestra desvanecida subjetividad. Ese cine observa con distancia a sus personajes, imposibilitado de penetrar en sus pensamientos y nos muestra un mundo desolado. Por eso es un cine que no le teme al vacío: al vacío del espacio, donde nada se acciona; ni al vacío que produce el silencio. Es un cine desolado, deshabitado. Como son las ciudades, cuando las observamos con detenimiento. 
En ese otro cine se inscribe el filme de Lorenzo Vigas. Una cotidiana historia entre un hombre solterón, incapaz de relacionarse con el exterior más allá de la contemplación; y un joven deseoso de ser visto y quizá hasta de ser amado. Y desde esa contemplación de su protagonista, Vigas construye el relato con base en ausencias. Una cámara casi siempre frontal y fija, que rehuye del primer plano; diálogos mínimos, como si no hubiese la posibilidad de explicar nada; ausencia del personaje en cuadro, dejándonos en el espacio que una vez ocupó; falta total de música extradiegética y un uso parco de los recursos de montaje: corte franco y directo. Esta parquedad también tiene su expresión en la narración. Poco sabemos del pasado de Armando y Elder; y nada importan sus futuros. Asistimos tan sólo a los pocos momentos del (des)encuentro entre ambos. Es, como su título indica, una mirada desde allá. Desde las afueras de la acción; afuera de los personajes que poco hacen, porque dejan que la vida les haga; más allá de las palabras, que han perdido sentido. 
Pero contradictoriamente, la poca intervención del director, que está situado allá y desde allá es que mira a esos seres, a esa ciudad, y a esa extraña forma de relacionarnos que algunos seres tenemos; se hace una intervención potente, una presencia constante, como el mirón que está detrás de la puerta, aunque nosotros no lo sepamos. Mientras sus personajes desaparecen y cumplen el sueño de varios personajes literarios; Vigas le grita al espectador: «Aquí estoy», «Soy el mirón que todos quieren ser». «Soy el escritor que se esconde detrás de Bernardo Soares, Rosario Girondo, o el desnombrado K». 
Sin embargo, una se alegra de ver propuestas como ésta, arriesgadas. Pero también se preocupa al ver que la fórmula se repite cada vez más. Y así como estamos saturados de los manidos códigos del cine tradicional; quizá pronto se nos haga cansino ver como este otro cine va repitiéndose, más allá de sus autores y procedencias. 
Nota al pie 
No me dejan de asombrar, los títulos internacionales del filme: Caracas, eine Liebe (Caracas, un amor en alemán), o Les amants de Caracas (Los amantes de Caracas en francés), o Ti Guardo (Te miro en italiano, quizá el más cercano al título original). No porque la historia no tenga un «amor» entre sus redes; o porque no esté presente la relación homosexual entre los protagonistas; sino más bien, por la comercialización internacional que de nuestras obras premiadas en los últimos años se ha hecho. Cuando veo estos títulos y recuerdo que Azul y no tan rosa (Miguel Ferrari) se llama en inglés My straight son (Mi hijo heterosexual, algo que contradice totalmente lo que para esta servidora es el espíritu del filme); me entra una urticaria al pensar que desde allá anden pensando, que «al fin» hemos salido del clóset de la moralidad y las moralinas. Cuando nuestra cinematografía, con excepciones que siempre confirmarán la regla, ha abordado éste y otros temas, con honestidad y un alma descarnada. Como homenaje, sólo voy a citar a Walerstein. 
Ficha técnica 
Desde allá, Lorenzo Vigas, Venezuela-México, 2015. Guión: Lorenzo Vigas; basado en una historia de Lorenzo Vigas y Guillermo Arriaga; Producción Ejecutiva: Edgar Ramírez, Gabriel Ripstein; Producción: Lorenzo Vigas, Guillermo Arriaga, Rodolfo Cova, Michel Franco; Dirección de Fotografía: Sergio Armstrong; Edición: Isabela Monteiro de Castro; Actúan: Alfredo Castro y Luis Silva. Sobre el director. Vigas nació en Mérida (Venezuela) en 1967. Es hijo del pinto pintor Oswaldo Vigas. Se graduó de biología molecular en los Estados Unidos, y fue solo cuando iba a cumplir 30 años que decidió estudiar cine en la Universidad de Nueva York. Trabajó en Bolívar Films, Cinesa y en México; haciendo documentales y cuñas de publicidad, hasta que dirigió su primer corto Los elefantes nunca olvidan, que fue presentado en Cannes en 2004. También dirigió el documental El Vendedor de Orquídeas, aún por estrenar.

Autora:
PATRICIA KAISER

guionkaiser@gmail.com 
elojodelpezglobo.blogspot.com

Docente, investigadora y crítico audiovisual. Especialista en Gestión y Desarrollo de Proyectos y Emprendimientos Audiovisuales. Como gerente cutural ha trabajado en la Cinemateca Nacional, Amazonia Films, CNAC y Villa del Cine. Actualmente es docente en UNEARTE.

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La Mirada de HAL es un espacio de opinión sobre cine. Iribarren Films, como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, ofrece este medio para el planteamiento y la discusión de ideas con relación al séptimo arte. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.