lunes, 20 de junio de 2016

El peor baño de Escocia


  Han transcurrido 20 años desde que el grandioso Danny Boyle lanzó su segundo largometraje titulado «Trainspotting» (y me atrevería a decir el más afamado). Durante un par de años me he propuesto analizar cuidadosamente este filme, y cierto es, que cada vez hay algo más interesante que se deja descubrir. Un trabajo de arte bien estructurado, en conjunto con un excelente guión y una estupenda fotografía. Es por ello, que no me he encontrado con una escena tan perfectamente realizada; un conjuro de juegos entre imagen y sonido, como la magnífica «El peor baño de Escocia». 
  Un estudiante de cine debe tener muy en cuenta que es todo un reto el trabajo audiovisual sin diálogo; meramente expresivo a través de la imagen y sonido. Sin ignorar los diferentes aspectos que le caracterizan y le den el sentido adecuado. En el caso de Trainspotting y su escena emblemática, cumple con los requerimientos anteriormente mencionados. El aspecto filosófico es, a mi juicio, el más trascendental. Una escena que, de principio a fin, es un propio símbolo de la vida de un personaje adicto a la heroína. Es totalmente increíble cómo se pueden expresar sentimientos a través de imágenes. El peor baño de Escocia es, probablemente, el lugar que muchos podrán asquear y aborrecer, pero en esta escena Boyle pretende mostrar al espectador, que no es más que un reflejo de nuestra propia vida, aunque le odiemos por su aspecto externo. ¿Y es que acaso, no es eso lo que siente el protagonista? Cito al grande Hugo Münsterberg: «El cine es una fábrica de emociones» y he aquí la prueba más contundente en este filme. La remoción de las diferentes emociones en el espectador. De eso se trata el cine, bien lo dijo Eisenstein: «debe ser la marea de sentimientos encontrados». 
  Cuando aún nos queda mucho por descubrir de esta cinta cinematográfica, Boyle pretende impresionarnos con su segunda parte a finales de 2016, dos décadas luego, que de seguro, será un montaje estupendo con muchos acertijos y símbolos recónditos esperando a ser descubiertos. Pero aún así sería un pecado olvidar que “El peor baño de Escocia” existe, y que es el mejor del mundo. 

Autora: 
LAURA GONZÁLEZ 

  Escritora novel de Literatura Fantástica, Ficción y Romance. Estudiante de Cine, amante de la música diversa, e Ingeniera Civil.

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  La Mirada de HAL es un espacio de opinión sobre cine. Iribarren Films, como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, ofrece este medio para el planteamiento y la discusión de ideas con relación al séptimo arte. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.

1 comentario:

  1. Muy interesante el artículo! He visto la película Trainspotting varias veces, y la verdad es que la escena del peor baño de Escocia es una obra maestra! No perdería por nada del mundo el próximo estreno de Boyle. Felicidades por tu artículo.

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