lunes, 24 de abril de 2017

Charlotte Reiniger, luz y sombra del cine de animación


Charlotte Reiniger, conocida popularmente como Lotte, fue una cineasta alemana famosa por sus películas de animación con siluetas, especialmente Las aventuras del príncipe Achmed (1926). 



Le interesó el cine desde su adolescencia, especialmente las películas de Georges Méliès, por sus efectos especiales; y más tarde las del actor y director Paul Wegener, hoy recordado por sus dos versiones de Der Golem
Trabajó en el grupo de teatro de Max Reinhardt, al que pertenecía Wegener y se dedicó a confeccionar las siluetas de los otros actores del grupo en sus respectivos papeles. Gracias al éxito de su trabajo pronto empezó a trabajar con Wegener. Por recomendación de éste, consiguió ser admitida en el Instituto de Investigaciones Culturales, un estudio berlinés dedicado a las películas de animación experimentales. Allí realizó su primera película de siluetas, El ornamento del corazón enamorado (1919). En dicho estudio conoció también a Carl Koch, con quien se casaría en 1921, y que colaboraría con ella en casi todas sus películas. 
En los años siguientes realizó seis cortometrajes, todos ellos con producción y fotografía de su marido. Al mismo tiempo, trabajó en anuncios publicitarios y en los efectos especiales de varios largometrajes de imagen real (en particular, diseñó la silueta de un halcón para una secuencia onírica de la primera parte de Die Nibelungen, de Fritz Lang). 
En 1923, se le presentó una oportunidad única. El banquero Louis Hagen, admirador de su obra, le ofreció financiarle un largometraje, que realizaría en un estudio construido encima de su garaje, cerca de su casa de Potsdam. El resultado fue Las aventuras del príncipe Achmed, terminado en 1926, el más antiguo largometraje de animación que se conserva. La película tuvo éxito tanto de crítica como de público, Reiniger se anticipó en una década tanto a Walt Disney como a Ub Iwerks en utilizar la cámara multiplano para ciertos efectos. Además de contar con las siluetas de Reiniger como actores del film, la obra se beneficiaba de los oníricos decorados de Walter Ruttmann, que había colaborado con Reiniger en la secuencia antes citada de Die Nibelungen, y de la música de Wolfgang Zeller. Algunos efectos adicionales corrieron a cargo de Carl Koch y Berthold Bartosch
El éxito de Las aventuras del príncipe Achmed dio a Reiniger la oportunidad de realizar el mediometraje El doctor Dolittle y sus animales (1928) basada en la primera de las novelas de la serie dedicada al personaje por el autor inglés de literatura infantil Hugh Lofting. La música fue compuesta en esta ocasión por Kurt Weill, Paul Hindemith y Paul Dessau
Un año más tarde, Reiniger codirigió, con Rochus Gliese, su primera película de imagen real, La búsqueda de la felicidad (1929), un relato sobre una compañía de teatro de siluetas. En la película interpretaban papeles Jean Renoir y Berthold Bartosch, e incluía una representación de siluetas de 20 minutos, diseñada por Reiniger. Por desgracia, el filme se terminó cuando el sonido acababa de llegar a Alemania, y su estreno tuvo que demorarse hasta 1930 para añadir las voces de los actores. 
En 1949, Reiniger se traslada a Londres, realiza algunos proyectos para la Oficina General de Correos y posteriormente veinte películas de siluetas, la mayoría de ellas para la BBC, y casi todas basadas en cuentos de hadas clásicos. En 1976 se desplazó a Canadá, donde realizó la película Aucassin et Nicolette para el National Film Board. 
En 1972 recibió el Deutscher Filmpreis y luego en 1979, la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania. Muere el 19 de junio de 1981, a los 82 años. 
Fuente/Autor: 
Wikipedia 
con cambios en el texto original 
Caspervek 

No hay comentarios:

Publicar un comentario